Los trabajos de los operarios de Fukushima aumentaron la fuga radioactiva
El terrible accidente de la central nuclear de Fukushima por el seísmo y posterior tsunami que sufrió Japón el pasado año dejó unos niveles de radioactividad que incluso hoy son preocupantes. ¿Pero, cuál fue su causa? Las conclusiones de una reciente investigación concluyen que ésta aumentó considerablemente a consecuencia de los trabajos de los operarios para reducir la presión sobre el númcero de los reactores.

Un grupo de expertos de la Agencia de Energía Atómica y de la Universidad de Tokio, entre otros, considera que la fuga radiactiva se vio favorecida justo después de la intervención de estos trabajadores. Así, tras analizar los niveles de radiación antes y después de la misma, descubrieron que la diferencia era demasiado grande como para deberse a una casualidad.

Concretamente, en la noche del 14 de marzo, diez kilómetros al sur de la central, los índices eran tres veces superiores a los detectados hasta una hora después de que unos operarios empezaran a liberar el vapor del reactor para remediar la presión sobre su núcleo. Eso no quiere decir, sin embargo, que los trabajadores no hicieran lo correcto, al menos según estos operarios, quienes les reconocen su intención de solucionar un gravísimo problema, como era evitar una fusión del núcleo.

Aunque liberaron una gran cantidad de radiación al entorno desde el reactor 1, hay que tener presente que el reactor 2 fue el que mayor radioactividad emitió, con mucho. Al fundirse su núcleo, explosiones ocasionadas por la acumulacio´n de hidrógeno hizo que emitiera entre 10 y 20 veces más partículas radiactivas que los otros cinco reactores de Fukushima-1.

Actualmente, cuando ha pasado casi un año y medio, las autoridades siguen sin levantar la prohibición del consumo del pescado de la zona, y el control sanitario sigue siendo extremo después del desastre nuclear, pues la radiación nuclear sigue detectándose a niveles alarmantes.