Maíz genéticamente modificado produce tumores en ratas
Un estudio independiente de la Universidad de Caen (Francia) demuestra los efectos perjudiciales que, en el largo plazo, tiene el consumo de maíz transgénico sobre la salud. La investigación ha alimentado con maíz de este tipo a ratas en diferentes proporciones. El maíz usado ha sido Monsanto RoundUp-Ready, tanto tratado como el no tratado con el pesticida del mismo nombre.

Las conclusiones del trabajo, dirigido por el biólogo molecular Gilles-Eric Séralini, se han publicado en la revista Food and Chemical Toxicology. Entre otras, cabe destacar que las ratas que ingerían en su dieta un 11% de maíz modificado o bebían una 0,1 parte por mil millones (ppb), morían entre 2 y 3 veces antes que las no expuestas; que, además, desarrollaban tumores en una proporción 2 o 3 veces mayor.

Las hembras desarrollaron tumores en las glándulas mamarias y la hipófisis, sufrieron alteraciones de la glándula pituitaria y trastornos hormonales. Las ratas macho, por su parte, también sufrieron tumores, experimentaron graves daños en el riñón y el hígado. El 70% de las hembras y el 50% de los machos murieron prematuramente. En el segundo año del estudio, entre el 50 y el 80% de las hembras desarrollaron grandes tumores.

Hasta el momento, sólo se habían hecho estudios a corto plazo, de unos tres meses. Además, las investigaciones siempre se hacían porque lo pedía la empresa propietaria de la patente del producto transgénico, que tiene la potestad de prohibir estudios independientes.

Con estas conclusiones se vuelve a reabrir el debate sobre la conveniencia de usar productos modificados genéticamente (OMG). Y, sobre todo, que, en todo caso, se deberían señalar en el etiquetado para permitir al consumidor elegir. En Europa, España es el mayor productor de maíz modificado. En Estados Unidos, la agencia reguladora que da el visto bueno a la comercialización de alimentos, Food and Drug Administration, no exige estudios independientes antes de hacerlo. Se espera que tanto Monsanto como Dow, que quieren lanzar al mercado nuevos productos transgénicos de soja y maíz y sus correspondientes pesticidas presenten alegaciones a la investigación.