Mapa de la NASA sobre los incendios forestales en Estados Unidos (2012)
El medio ambiente no sólo se resiente por los eventos climáticos extremos, propiciadores de desastres naturales, sino también por las consecuencias de aquellos. No en vano, la sequía y las interminables olas de calor extremo han llevado a un desolador panorama de incendios forestales, terrible durante este año 2012 en Estados Unidos.

Según datos del Centro Nacional Insterinstitucional del Fuego (NIFC, por sus siglas en inglés), este año se han quemado 9,1 millones de acres (más de 368.000 kilómetros cuadrados), lo que convierte el año en el tercero más castigado de su historia desde 1960.

La ilustrativa imagen que abre el post es la que ha facilitado la NASA al respecto tras tomarla vía satélite. Se trata de un mapa que muestra las áreas quemadas de enero a octubre, dado a conocer durante la reunión de la Unión Geofísica AMericana por el científico de la NASA Louis Giglio, junto a un resumen de la presente temporada de incendios.

Eventos extremos

La región occidental recibió el mayor impacto, con incendios provocados de forma natural y támbién por intervención humana, si bien la cantidad de incendios es relativamente baja, con un total de 55.505. Sobre todo, en relación a la gran superficie quemada, que este año alcanza cifras de récord.

En muchos de los casos, los expertos concluyeron que las causas de los incendios obedecían a los eventos climáticos extremos de altas temperaturas (sequía y calor) sufridos en buena parte de los Estados Unidos desde el pasado mes de junio. Ambos factores respondían a una consecuencia claramente provocada por el cambio climático, advirtieron los científicos. Años anteriores se vivieron similares fenómenos como, sin ir más lejos, la ola de calor europea del 2003 o la que sufrió Rusia en el 2010. Los efectos han sido catastróficos en todos los casos.