Mataderos de serpientes en Indonesia
En un pequeño pueblo llamado Kapetakan, en el oeste de la provincia indonesia de Java, hay un matadero que procesa carne y piel de serpiente. Las pieles de las serpientes surten a fábricas indonesias que elaboran bolsos, zapatos, carteras y cinturones. La carne no se desperdicia en este país. Es considerada por algunos como un remedio para enfermedades de la piel y para el asma. Hay quien piensa que ayuda a aumentar la virilidad.

Las serpientes son capturadas en su hábitat natural cuando tienen entre 3 y 4 años de edad. A menudo, son los mismos lugareños quienes llevan a cabo esta labor. Se paga un precio por serpiente capturada. A veces, se trabaja en grupo, usando redes y trampas con anzuelos. Se cazan pitones y otras serpientes de menor tamaño. Las serpientes capturadas se guardan en bolsas y se venden a los mataderos.

En la fábrica, las serpientes se matan con un golpe de machete en la cabeza. Después, se introduce una manguera entre sus mandíbulas y se llena de agua, hinchándose como un globo. Un cordón atado en el cuello impide que el líquido escape. La piel se desprende a tirones.

Mataderos de serpientes en Indonesia
A continuación, la piel se coloca sobre una tabla y se mete en un horno caliente para que se seque. También se tiñe de acuerdo con el estilo y la forma que se quiera conseguir. Después, se colocan al sol, antes de enviarla a la curtiduría. Las serpientes, ya sin su piel, tardan entre 2 y 3 días en morir.

Estos talleres, algunos ilegales, proliferan por otros países como Tailandia, Camboya, China y Vietnam. Sólo en Indonesia la industria emplea a unas 175.000 personas. Unas 150.000 son cazadores de serpientes.

Italia es la mayor importadora de pieles de serpiente

Mataderos de serpientes en Indonesia
La Unión Europea es el mayor importador mundial de pieles de serpiente. Entre 2000 y 2005, se calcula que importó más de tres millones de pieles de serpiente. Italia es el mayor consumidor del mundo, ya que usa la piel para la fabricación de zapatos, bolsos, cinturones y carteras. Alemania y Francia son el segundo y tercer productor, respectivamente. Desde Italia, los productos ya acabados se mandan, en un 50%, a Estados Unidos, mientras que Japón recibe el 35%.