Matanza de focas en Namibia
Unas imágenes muy duras en las que se ve a un grupo de hombres golpeando a crías de focas ha puesto en el punto de mira a Namibia, país situado en el sur de África. Las focas son golpeadas hasta la muerte en una reserva natural del citado país. Grupos por la protección de los animales han presentado quejas al Gobierno de Namibia, pero éste las ha ignorado por completo.

Las imágenes han sido grabadas por un grupo por la conservación de los animales llamado Earthrace Conservation. Estamos en el comienzo de la temporada de caza. Este año, se calcula que matarán entre 80.000 y 90.000 crías de foca y hasta 6.000 machos adultos. Las focas se matan para vender su grasa y su piel. En cambio, el Gobierno dice que lo hacen para proteger las poblaciones de peces, ya que las focas son capaces de comer 700.000 toneladas de pescado al año.

El grupo conservacionista, con sede en Holanda, ha pedido al Gobierno de Namibia que detenga la matanza. Y aportan un argumento de peso: desde que se prohibió en el país vecino, Sudáfrica, en 1990, no ha tenido un impacto económico en el sector pesquero.

El método de caza, por otra parte, es brutal. Los cachorros son asustados para que huyan y se alejen de sus madres. Después, son violentamente golpeados hasta la muerte. Unos 6.000 machos adultos son asesinados para recoger sus órganos genitales, ya que en algunas culturas se cree que tienen un poder afrodisiaco. La mayor parte se exporta a Asia.

Reserva natural

Matanza de focas en Namibia
Todo ocurre de madrugada. A las seis de la mañana se produce la matanza. A las nueve, gracias al trabajo de las excavadoras, la playa está totalmente limpia. Los turistas pueden ver la colonia de focas, que está en una reserva natural, sin saber lo que ha ocurrido unas horas antes.

Namibia es el único país de la zona donde la caza comercial de focas es legal. Hay dos colonias en el continente, Cabo Cruz y Atlas Bay. Los cazadores contratan a unas 160 personas para la temporada, encargados de matar a las crías, que tienen una edad entre 7 y 11 meses. Como en Canadá, usan palos de madera con clavos. Son los dos únicos países del mundo en el que se permite esta salvaje práctica.