México: explotación minera en tierras sagradas y de valiosa biodiversidad
Una empresa canadiense iniciará perforaciones en Wirikuta, lugar sagrado del pueblo wixárika, en México. El presidente del país, Felipe Calderón, se había comprometido a respetar los lugares sagrados de las comunidades indígenas, lugares que han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco. Wirikuta se encuentra cerca de Real de Catorce, en San Luis Potosí. Según las tradiciones de los wixárika, es el lugar donde se originó el universo.

El Gobierno de México ha otorgado concesiones para extraer plata en la tierra wixárika. Además del valor que tiene esa región para las comunidades indígenas, se trata de una reserva protegida con gran variedad de especies endémicas. El proyecto minero puede contaminar acuíferos y afectar a la salud de los residentes.

Wirikuta comprende una extensión de 140.211 hectáreas de una zona semidesértica del estado de San Luis Potosí, en el centro de México. De las 35 concesiones mineras que el Gobierno de México, en 2009, otorgó a la empresa canadiense First Majestic (a través de su filial mexicana Minera Real Bonanza) para extraer la plata, 22 se encuentran en el lugar sagrado de la comunidad indígena.

Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha emitido un comunicado en el que ha señalado que no han registrado ninguna solicitud de autorización ambiental, paso previo a que se realice la explotación de las minas. El Semarnat ha asegurado que tiene el compromiso de proteger el patrimonio natural de la región.

De hecho, la región contiene una rica y valiosa biodiversidad. Por lo pronto, está reconocida como Área de Importancia para la Conservación de las Aves. Abarca un 0,3% del desierto de Chihuahua y alberga la mitad de las poblaciones de flora endémica, el 60% de los mamíferos y el 80% de las aves, entre otras, el águila real, en peligro de extinción en la zona y cuya población se compone tan sólo de cuatro nidos y tres parejas activas. La propia Semarnat reconoce que la comunidad wixárika ha informado de avistamientos de esta especie en la zona, ayudando a su conservación.

También hay flora endémica. La región tiene la máxima concentración de cactus por metro cuadrado del mundo, muchos de ellos endémicos. Una de ellas es el jícuri o peyote, un cactus originario de Wirikuta famoso por sus efectos alucinógenos y que los wixaritari reconocen como una de sus deidades junto al maíz, el venado y el águila real. Algunos estudios creen que allí se encuentra la huella más antigua del hombre en el continente americano.