Moda ecológica en la Semana de la Moda de Nueva York
En la Fashion Week de Nueva York también hay moda ecológica. Cada vez más, el desarrollo sostenible está más de moda en el mundo de la moda. Loomstate, por ejemplo, es una marca que usa para sus creaciones algodón biológico u otras materias primas innovadoras, como la tela Tencel, que proviene de celulosa de madera. Esta empresa de moda se creó en 2004.

Rogan Gregory es el diseñador de Loomstate. Asegura que su trabajo es una mezcla de compromiso y fibras de calidad. Las telas ecológicas, en muchos casos, tienen más calidad y son más suaves que las convencionales. Otra posibilidad es reutilizar los desechos, como hacen en otros sectores.

El diseñador Daniel Silverstein opta por la reutilización y aprovecha lo que sobra tras la costura de las prendas. Así, crea vestidos y ropa con restos de otras piezas. Normalmente, estos retales se tiran a la basura. Silverstein prefiere usarlos y convertirlos en piezas únicas: no hay dos retales iguales, y mucho menos varios unidos que den como resultado la misma prenda.

Moda ecológica en la Semana de la Moda de Nueva York
Soham Dave, por su parte, contrata a artesanos locales de la India y usa técnicas tradicionales. Un procedimiento artesanal, pero un diseño contemporáneo. Para esta diseñadora, existe un mercado con grandes posibilidades, pero es necesario comunicar las historias que hay detrás del proceso y del diseño de la ropa. Muchos compradores optarán por la ropa ecológica si saben todo lo que supone. Para el medio ambiente y las comunidades pobres.

Valentino, el diseñador más ecológico

Lo ecológico, en todo caso, es un extra. La gente compra ropa porque le gusta y le queda bien. Si es ambientalmente responsable, mejor. Pero lo cortés no está reñido con lo valiente. Ni la moda ecológica con el mejor diseño. En este sentido, según Greenpeace, Valentino es la marca que más respeta el medio ambiente.

Entre los compromisos de la marca, está el de cero deforestación. Tras Valentino se encuentran Armani, Dior, Gucci y Louis Vuitton. Hay que mejorar, a juicio de Greenpeace, en la disminución del uso de productos tóxicos.

En los últimos puestos de la clasificación de Greepeace, están Roberto Cavalli, Chanel, Prada, Dolce & Gabbana o Hermés.