Muere un perro abandonado en el metro de Madrid
Un perro abandonado se coló en el metro de Madrid. Quizá por frío, en estas fechas las temperaturas se acercan a los cero grados. Algunos pasajeros lo vieron y avisaron del hecho a los responsables del transporte público. Organizaciones de protección animal como Justicia Animal, Alba, Baas Galgo, El Hogar de Luci, Más Vida y la SPAP, iniciaron gestiones para obtener permisos para llevar a cabo su rescate, pero no les concedieron dichos permisos y, finalmente, no pudo ser localizado ni atrapado y murió.

Algunos empleados han tratado de coger a la perra, que era una galga, pero sin éxito. La empresa que gestiona el metro ha publicado un tuit lamentando que el perro haya aparecido sin vida y asegurando que se hizo todo lo posible por rescatarlo.

El animal entró en el metro el jueves 17 de enero a través en la estación de Laguna, ya que en dicha estación hay cocheras que están abiertas al exterior. Fue andando por las vías de la línea 6. La última vez que se vio fue en la estación de Sáinz de Baranda. Había recorrido once paradas.

Algunos testigos han asegurado que se trataba de un galgo. El personal de la empresa ha intentado capturarlo varias veces, pero, el perro, asustado, huía. El animal causó retrasos porque los trenes se detenían para evitar atropellos.

Muere un perro abandonado en el metro de Madrid
Las organizaciones protectoras de animales han denunciado que la empresa Metro de Madrid no les dejó entrar en las vías, con el servicio suspendido, por la noche, para tratar de rescatarla.

Jaula-trampa

Un perro hambriento y asustado no deja que nadie se acerque. El rescate lo tienen que realizar personas expertas. Normalmente, se colocan jaulas-trampa con comida dentro, Los animales, casi muertos de hambre y siguiendo su instinto, quieren comer y acaban atrapados. No es difícil. Se podría haber hecho, incluso, sin detener la circulación de los trenes, ya que los túneles del metro de Madrid tienen huecos donde se podía haber colocado la trampa.

La galga murió atropellada por un tren que le seccionó una pata. Agonizó desangrándose.