Nauthólsvík, la playa termal de Islandia
En Islandia, darse un baño es para valientes. En invierno, la temperatura se sitúa en torno a los cero grados centígrados. Pero es que en verano es raro que supere los 14 ºC. Sin embargo, hay un lugar donde darse un baño es una delicia: en Nautholsvik, en bahía de Reykjavik, la capital del país.

Es una playa térmica donde el agua caliente natural procedente del interior de la Tierra desemboca en el mar. Darse un baño en Isalndia con temperaturas del mar más parecidas a las del Mediterráneo.

Islandia compensa el frío de todo el año con el calor del interior de la Tierra. Es un país rodeado de volcanes, géiseres y termas naturales, que proporcionan energía geotérmica y calientan una parte del océano. En verano, también se puede ir a la playa en Islandia.

En el núcleo de la Tierra, las temperaturas pueden alcanzar los 7.000 ºC. El agua se filtra y se eleva a la superficie y llega en forma de agua caliente a través de fisuras, grietas y rocas permeables. Es una fuente natural (e infinita) de calor.

La capital, Reykjavik, usa desde la tercera década del siglo XX la energía geotérmica para calentar a sus habitantes. En la actualidad, la energía geotérmica proporciona a la ciudad unos 750 MW y logra 60 millones de metros cúbicos de agua caliente al año.

Bañarse en invierno

Nauthólsvík, la playa termal de Islandia
En los años ochenta del siglo pasado se comenzó a idear el proyecto de la plata termal. Tras la limpieza del litoral de la ciudad, se comenzaron a mejorar las instalaciones marinas de baño en Nauthólsvík. Esta playa geotérmica fue inaugurada en el año 2000. La arena proviene de Marruecos. Se construyó un gran dique para formar una laguna artificial. El agua geotérmica, caliente, se desvía hacia dicha laguna, donde se mezcla con el agua fría, casi helada, del mar, que pasa de los 4 o 6 ºC a 15 o 19 ºC.

En 2001, la playa ya contaba con vestuarios, duchas con agua caliente y puestos donde comprar bebidas calientes y chocolate. También se construyó una bañera de hidromasaje con temperaturas más altas, de entre 30 y 38 ºC. La playa es muy popular en verano. Pero se puede usar también en invierno.