Nuevo método para eliminar el flúor del agua mediante estilbita
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC) colabora con la Universidad de Addis Abeba, de Etiopía, en un interesante proyecto para llevar a cabo un proceso de purificación del agua. La técnica consiste en la eliminación de fluoruro del agua a través de una zeolita natural (un tipo de mineral que puede hidratarse y deshidratarse) abundante en el país africano.

Etiopía, por tanto, es el país que más se puede beneficiar de esta técnica, ya que elimina el flúor mediante un mineral que procede directamente del país. Se trata de la estilbita, un mineral que se encuentra en yacimientos de Etiopía y que permite obtener un material purificante de forma simple y barata.

El método se basa en el crecimiento controlado de hidroxiapatita nanoporosa sobre la superficie del mineral, que se desarrolla por el alto contenido en calcio de la propia estilbita. La hidroxiapatita adsorbe el contenido en flúor del agua. Una vez obtenido el material, sólo hay que sumergirlo en un recipiente junto al agua que se desee descontaminar. El proceso se lleva a cabo a temperatura ambiente.

La presencia de flúor en el agua puede deberse a la cercanía de un volcán o a ser una zona volcánica. La gran ventaja del nuevo método es que se puede obtener el eliminador de flúor ahorrando el coste que supone el transporte. Ahora se estudian los yacimientos etíopes para para comprobar su pureza y valorar si es viable su extracción y explotación.

Otros proyectos con Etiopía

Nuevo método para eliminar el flúor del agua mediante estilbita
No es el único proyecto en el que colaboran el país europeo (a través del CSIC) y el africano. También investigan un nuevo método para fabricar compuestos metalo‐orgánicos (MOF, por sus siglas en inglés: Metal‐Organic Frameworks). Este tipo de materiales se estudian mucho en los últimos tiempos porque tienen interesantes y muy variadas aplicaciones industriales: como adsorbentes, sensores químicos, liberadores de fármacos o catalizadores.

La innovación radica en el nuevo método de fabricación, que reduce los costes, los requerimientos técnicos y minimiza los daños al medio ambiente. Además, se puede realizar a temperatura ambiente, sólo emplea agua como disolvente y genera subproductos inocuos como la sal común.