Nuevo plan mundial para la conservación de tiburones
Representantes de los Gobiernos de cincuenta países han celebrado en Bonn (Alemania) la primera reunión oficial de los firmantes del Memorando de Entendimiento sobre la Conservación de los Tiburones Migratorios (MdE). Los participantes aprobaron un nuevo plan de conservación, que tiene como objetivo desarrollar iniciativas de ámbito regional para reducir las amenazas a los tiburones migratorios.

Los países acordaron facilitar el intercambio de información entre organismos gubernamentales, instituciones científicas, organizaciones internacionales y ONG. Con los datos, se facilitará la evaluación de la estructura, las tendencias y la distribución de las poblaciones de tiburones, todo ello, con el fin de formular medidas de conservación eficientes para cada caso.

El MdE sobre la Conservación de los Tiburones Migratorios es el primer instrumento mundial dedicado a los tiburones migratorios y complementa un conjunto de acuerdos existentes sobre la fauna y flora silvestres y la pesca. Los tiburones migratorios cruzan las aguas nacionales de muchos Estados. Por tanto, se requiere una colaboración estrecha entre los países para luchar contra la sobreexplotación de la pesca y otras amenazas.

Los tiburones están amenazados en todo el mundo. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha clasificado el 17% de las más de mil especies como amenazadas. Muchos tiburones se capturan de forma accidental cuando se pescan otras especies. El nuevo plan de conservación de la pesca fomentará la investigación relacionada con este tipo de capturas. El objetivo es que todas las capturas de tiburones sean sostenibles.

Los participantes en la reunión de Bonn acordaron alentar el establecimiento de cupos de captura para asegurar la utilización sostenible de las especies de tiburones seleccionadas, así como límites más estrictos para las especies de tiburones en peligro de extinción.

Lucharán, además, por impedir la práctica conocida como “aleteo”, esto es, cortar las aletas del tiburón y desechar el resto del cuerpo tirándolo al mar. El alto valor de las aletas ha creado un incentivo económico para esta cruel práctica.