Oso de anteojos, en grave peligro de extinción
El ser humano es una grave amenaza para el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), conocido como oso andino u oso sudamericano, pues se trata de la única especie de oso latina.

Según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, este oso que se caracteriza por unas manchas blancas que rodean sus ojos, de ahí su nombre, se encuentra en situación de gran vulnerabilidad por la cacería y la deforestación.

Una triste realidad que se refleja en un documental quiteño titulado Ukuku, cuando cae la niebla, que se realizó tras seguir un año al esquivo mamífero. Tras haberse grabado recientemente, se llevará a cabo una gira por Ecuador para que las comunidades que comparten hábitat con él se sensibilicen.

Por su parte, el ecólogo Santiago Molina dirige un proyecto de conservación de la especie en el noroccidente de Quito, la capital ecuatoriana, con únicamente 35 ejemplares en su área de estudio.

No quedan más de 20.000

Se estima que no más de 20.000 ejemplares de osos andinos viven escondidos en las montañas de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia o Argentina. Por lo tanto, se trata de una distribución geográfica importante que precisa de un gran respeto por su hábitat para garantizar su supervivencia.

Oso de anteojos, en grave peligro de extinción
La falta de vegetales, su principal alimento, lo lleva a atacar animales domésticos y ello le ha creado muchos enemigos entre las comunidades rurales. Igualmente, la fragmentación de los espacios naturales donde vive le obliga a reproducirse en espacios pequeños, produciéndose lo que se conoce como endogamia genética que acaba por debilitar a la especie.

Corregir estos problemas mediante concienciación ciudadana y la creación de corredores naturales podrían despejar su negro futuro en gran medida, aunque para eso es necesario un presupuesto económico que quizás nunca llegue.