Osos panda atendidos por estrés después del terremoto de China
Si hace unos días, tras el atentado del maratón Boston, mandaron a perros para ayudar a las personas a superar lo ocurrido, después de otro desastre, en este caso natural, el terremoto de 7 grados en la escala de Ritcher que ha sufrido China, es el ser humano el que ayuda a los animales. En concreto, al animal que es un símbolo del país: el oso panda.

Porque los animales también sufren estrés y, después de que la tierra temblara a sus pies y agitara violentamente los árboles donde viven, un grupo de osos panda de la provincia china de Sichuan se asustaron por el temblor.

Para que el susto se les pase cuanto antes, fueron atendidos psicológicamente, como si fueran seres humanos. Ocurrió en el centro de cría de osos panda de Bifengxia, cerca del epicentro del seísmo. A causa de este terremoto han muerto más de 180 personas. Entre los osos panda, ninguno (al menos, de esta reserva natural) sufrió heridas. Sin embargo, algunos quedaron traumatizados y recibieron atención especial.

Según el portavoz de la reserva, Heng Yi, los pandas no son muy diferentes de los humanos: los más valientes, mantienen la calma en una situación como la vivida, mientras que otros quedaron alterados. Los osos panda son animales en peligro de extinción. En el parque hay cámaras que los vigilan y que los responsables pudieron visionar una vez pasado el temblor de tierra.

Osos panda atendidos por estrés después del terremoto de China
Durante el seísmo, que ocurrió por la mañana, la mayoría de los osos quedaron paralizados. Sólo duró unos 20 segundos, pero fue suficiente para asustar gravemente a los animales. Cuando la tierra quedo quieta, algunos ejemplares se refugiaron en las ramas de los árboles y otros en escondrijos.

Algunos osos ya habían vivido otro terremoto

En el parque viven unos sesenta osos panda. La mitad provienen de Wolong, otro centro de cría que, en 2008, sufrió un terremoto que mató a casi cien mil personas. Quizá los pandas que mantuvieron la calma eran los que ya vivieron aquel otro seísmo y aprendieron que, una vez pasado, todo vuelve a la normalidad.

El área más afectada por el seísmo es uno de los hábitats naturales de los osos panda. De hecho, fue allí donde fueron vistos por primera vez por un occidental, el misionero y estudioso Armand David, que los vio en 1869.