Peligros ambientales 2013
Los peligros ambientales pueden venir de los mismos fenómenos naturales (terremotos, volcanes, tsunamis, huracanes, etc.), agudizados por la influencia humana ejercida a través de los eventos extremos propios del cambio climático, propiciando lluvias torrenciales, sequías interminables, plagas, incendios forestales, huracanes más virulentos, etc. ¿Pero, qué nos espera en el 2013?

Un dato capital que nos ayuda a pronosticar al respecto es la predicción climática internacional o global. En concreto, los fenómenos de El Niño y La Niña (influyen en las temperaturas y en los regímenes de lluvias y sequías en distintas partes del globo) no se prevén para el 2013, lo que significa que durante este año quizás nos libremos de las consecuencias climáticas que traen problemas de inundaciones por lluvias intensas, haciendo que éstas se reduzcan significativamente.

Por supuesto, este pronóstico neutral no significa que no vayan a ocurrir tormentas importantes o largas sequías, sino que hay menos probabilidad de que sucedan, al menos en el hemisferio norte, y especialmente durante la primavera, si bien cada región tiene sus particularidades, según datos facilitados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Conocer el riesgo de seísmos y tsunamis resulta difícil. Es más, para 2013 se sigue sin disponer de suficientes observatorios marinos que alerten sobre estos segundos en todo el mundo y, hoy por hoy, la predicción es imposible más allá de determinar zonas de riesgo, que en 2013 se centran en el Océano Pacífico y Japón como, por otra parte, suele ser tradicional.

Incendios, cambio climático y polución

Los incendios, como cada año, serán más intensos en épocas cálidas, normalmente en los meses de más calor. Sin embargo, los periodos calurosos que nos traen los eventos extremos pueden hacer que los riesgos ambientales que suponen los incendios forestales se amplíen a otras épocas del año.

Peligros ambientales 2013
Otros peligros en 2013 que afecten al ambiente y a su biodiversidad con origen humano y que, por lo tanto, deberíamos afrontar, se refieren al cambio climático (emisiones de efecto invernadero, eventos extremos, etc.) a la escasez del agua, a la masiva extinción de especies, a la seguridad alimentaria, al aumento de las plagas por el calentamiento global o a la polución en general, como consecuencia de la basura urbana, del agotamiento de recursos y del exceso de población.

Con respecto a la salud, los riesgos ambientales siguen siendo los que acostumbramos a señalar en este blog: radiaciones, tóxicos químicos a nuestro alrededor, en la agricultura, contaminación atmosférica, sonora, de las aguas, etc.

Por muy distintos que sean, buena parte de los riesgos ambientales tienen en común su solución a corto, medio o largo plazo mediante un desarrollo más sostenible y responsable.