Perros abandonados y enfermos para elaborar piensos
El laboratorio de la patronal conservera Anfaco-Cecopesca está recibiendo muestras de piensos remitidas por las autoridades sanitarias de diferentes comunidades autónomas de España porque se sospecha que pudieran contener restos de animales abandonados o enfermos. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil investiga la posible elaboración de piensos para alimentar mascotas y ganado.

El Seprona está tras la pista de plantas clandestinas de almacenamiento de animales muertos ubicadas en Galicia, así como a una empresa de transformación de productos cárnicos de Salamanca.

Desde la unidad especializada de biología molecular de Anfaco, el único laboratorio acreditado para esta tarea, se buscará, en las muestras recibidas, ADN de perro y de oveja, a través de la secuenciación de ADN. También se ha experimentado, en los últimos días, un aumento de la demanda de controles de calidad de la carne de hamburguesas.

Las peticiones de estos análisis provienen tanto de laboratorios de sanidad como de las propias empresas cárnicas. Por el momento, los resultados son correctos. Pero no se ha acabado el análisis de todas las muestras.

Un problema de salud pública

Perros abandonados y enfermos para elaborar piensos
Según Montse Espiñeira, responsable de la unidad especializada de biología molecular de Anfaco, si se descubre este tipo de prácticas, estaría en juego la salud pública. Sería un caso similar a la crisis de las vacas locas. No es extraño que se usen, para elaborar harinas y piensos, restos de animales de diferentes especies, pero nunca se usan cadáveres de perro para alimentar al ganado destinado al consumo humano.

La investigación del Seprona se ha puesto en marcha a raíz de algunas denuncias, entre otras, la de un refugio de animales contra varias empresas transportistas. La responsable de la protectora, Olga Costa, señala el peligro que esta práctica supone para la seguridad alimentaria. Sospecha, además, que estos piensos podrían haber salido fuera de España. También asegura haber recibido llamadas en las que la han amenazado.

En mayo de 2012, el Seprona descubrió dos naves utilizadas como almacén clandestino de animales muertos en la localidad de As Neves, en Pontevedra. En una de ellas, había 15 toneladas de cadáveres de animales. Otras naves se hallaron en la comarca del Val Miñor y en Salceda.