Perú incauta miles de caballitos de mar disecados
La medicina tradicional asiática la tiene tomada con los pobres caballitos de mar, una especie protegida que, sin embargo, no cesa de pescarse para su jugosa venta en el mercado negro, cuyos tentáculos alcanzan lejanos lugares. Uno de estos enclaves es Perú, donde la policía acaba de incautar más de 16.000 caballitos de mar disecados que iban a exportarse de forma ilegal a los países asiáticos.

La pesca de estos simpáticos animalitos fue prohibida en Perú desde el año 2004, pero los altos precios que se pagan por ellos son motivo más que suficiente para que muchos pescadores furtivos intenten enriquecerse en este país o allí donde abunden. Sin ir más lejos, el pasado año se incautó la friolera de 20 toneladas de cabalito de mar disecados, de los que Perú incautó media tonelada.

En esta ocasión, la policía cuenta que los traficantes pusieron pies en polvorosa y desaparecieron dejando la carga en una operación policial cerca del aeropuerto de la capital. Prefirieron escapar y perder alrededor de 250.000 dólares, precio estimado de este cargamento de 27.5 kilógramos de peso, antes que ser detenidos.

Así, la operación fue un éxito relativo, pues si bien se impidió que hicieran negocio los traficantes, sin embargo éstos lograron huir y, muy probablemente, volverán a las andadas prontito.

Los que no podrán retornar a las aguas son los miles de caballitos incautados. Lógicamente, el objetivo debe ser la prevención, sobre todo en un lugar tan favorable para su vida, pues las cálidas aguas del norte del Perú son un hábitat perfecto para proteger a la especie, preservada por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES).

El polvo de caballito de mar es apreciado por el supuesto poder afrodisíaco que le atribuye esta medicina tradicional, así como para curar el asma, y su uso es frecuente en China, Japón y otros países asiáticos.