Plantas carnívoras se transforman en herbívoras por la contaminación
Un estudio indica que los mayores niveles de nitrógeno en la atmósfera, causados por la quema de combustibles fósiles, está alterando de manera dramática el comportamiento de algunas plantas carnívoras. La polución no sólo afecta a los seres humanos, por lo visto.

Mediante el estudio de droseras, también conocidas como “rocío del Sol”, uno de los géneros más numerosos de plantas carnívoras, que crecen en los pantanos suecos, investigadores de la Universidad de Loughborough encontraron que dichas plantas, cuando se encuentran en zonas muy contaminadas, sólo obtenían el 22% de su nitrógeno de los insectos que atrapaban y consumían. En cambio, las plantas carnívoras recibían el suministro de nitrógeno desde las aguas contaminadas que alimentaban el pantano. Por otro lado, el 57% de las plantas de lugares con menos polución seguían obteniendo el nitrógeno a partir de los insectos que engullían.

En fin, los seres vivos evolucionan para adaptarse a los cambios del entorno. Quizá no sea algo perjudicial por sí mismo. Sin embargo, en este caso el entorno cambia por la contaminación producida por la actividad humana. Quizá el cambio no sea perjudicial, pero sí lo es, sin duda, la causa de tal cambio.

Al analizar la presencia de varios isótopos del nitrógeno en las muestras de plantas, los científicos han separado las plantas que recibían nitrógeno desde sus raíces de las que lo hacían comiendo insectos. Quizá sea una buena noticia para los insectos, pero puede significar que la especie de planta carnívora se acerca a la extinción.

En los sitios con mayor deposición de nitrógeno, estas plantas lo reciben mucho más en sus raíces, aunque todavía deben soportar los costes residuales de ser carnívoras. En cambio, otras plantas, sin esta necesidad, parecen más aptas para sobrevivir, según ha explicado el director de la investigación, Jonathan Millet. Es muy probable, por tanto, que cada vez se vean menos favorecidas y quizá se extingan a nivel local. Las plantas individuales se ven más grandes y sanas, pero la especie como un todo esta menos adaptada al alto nivel de nitrógeno, por lo que podría salir perdiendo con el tiempo.

Además, las plantas de áreas contaminadas producen hojas menos pegajosas, por lo que son menos capaces de atrapar insectos. Los colores son más tenues y atraen menos alimento.