¿Por qué dependemos del medio ambiente?
Cuidar el medio ambiente es cuidarnos a nosotros mismos, garantizar el futuro de la especie humana. Lo necesitamos para existir, pues nuestro planeta nos proporciona los recursos naturales para alimentarnos y construir un hábitat en el que poder vivir de forma civilizada.

¿Pero, por qué dependemos del medio ambiente? Para entender esta dependencia debemos aludir a la teoría de los ecosistemas, situar al ser humano como parte de un gran ecosistema que se llama Tierra, compuesto a su vez por otros muchos ecosistemas que van desde lo más ínfimo -una gota de agua lo es, por ejemplo- hasta el conjunto del planeta, considerado como un todo.

Un efecto boomerang

Ello significa, lógicamente, que se producen interacciones y que todos sus elementos sufren alteraciones en mayor o menor medida, si bien la más radical y masiva sucede a consecuencia de las acciones del hombre. Su impacto sobre el entorno es tan enorme que se espera un pronto colapso de la civilización industrial, según advierte la NASA.

Así, del mismo modo que lo que hacemos destruye el entorno, también ese deterioro del medio ambiente acaba devolviéndonos el golpe al negarnos esos recursos que tanto necesitamos. Por eso es tan importante que sepamos cuidar el planeta, porque de él depende nuestra subsistencia.

¿Por qué dependemos del medio ambiente?
Los polinizadores son un buen ejemplo de nuestra gran dependencia del medio ambiente. El preocupante declive de las abejas, sin ir más lejos, pone en peligro un tercio de la alimentación, ya que sólo ellas son responsables de polinizar los cultivos. O, lo que es lo mismo, su desaparición pondría en jaque la seguridad alimentaria mundial.

Y lo mismo cabría decir de otros recursos básicos, como el agua, los combustibles u otras materias primas que permiten la vida y posibilitan una forma de vida tal y como la conocemos. Porque, simplemente, el mundo es nuestro hogar y un mal uso o abuso de los recursos naturales supone agotarlos y agotar también las probabilidades de supervivencia.