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Por qué los animales venenosos no se mueren con su veneno

 
Por Nuria Mejias. 23 febrero 2022
Por qué los animales venenosos no se mueren con su veneno

No cabe duda que los animales venenosos son un grupo peculiar, además de diverso. Dentro de este grupo de animales especiales de la naturaleza, con características únicas y seguramente envidiadas por muchos, encontramos arañas, serpientes, medusas, caracoles y algún que otro mamífero.

Aunque la definición exacta aún genera un poco de controversia entre los científicos, los animales venenosos no son lo mismo que los tóxicos. En este artículo de EcologíaVerde hablaremos descubriremos la respuesta a la duda sobre por qué los animales venenosos no se mueren con su veneno.

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Cómo producen veneno los animales 

El veneno se genera a través de unas glándulas que están rodeadas de una musculatura especial que ayuda a expulsar la toxina en el mismo momento en el que el animal decide morder o picar a su víctima. Cuando el veneno se usa para depredar, el mejor momento para atacar es cuando las glándulas de veneno están llenas. Para ello, hay una cavidad especial destinada a acumularlo.

Las glándulas productoras de las toxinas han evolucionado generalmente de glándulas mucosas, salivares u otras glándulas digestivas. Las moléculas producidas por estas glándulas suelen ser péptidos y proteínas. Muchas de estas provienen de otras proteínas mucho más comunes y presentes en muchos otros animales, pero que en algún momento se vieron modificadas y adquirieron nuevas habilidades. A nivel general, hay dos tipos de toxinas:

  • Las neurotoxinas: actúan sobre el sistema nervioso, paralizando, por ejemplo, el sistema respiratorio de la víctima.
  • Las citotoxinas: destruyen las células del organismo.

Diferencia entre los animales venenosos y los tóxicos

Los animales venenosos usan sus toxinas inyectándolas en la víctima, generalmente para poder alimentarse de ella, pero en ocasiones también para defenderse. En el caso de estos animales, el veneno suele resultar letal.

En cambio, las toxinas de los animales tóxicos, como algunas ranas, pasan de un animal a otro por acción de la víctima. En este caso, el animal tóxico es pasivo, no inyecta la toxina en el otro animal. Además, la secreción no suele ser letal, sino que suele provocar una menor o mayor molestia. Se considera que esto genera un aprendizaje que beneficia a toda la especie, ya que el animal que sufre el efecto de la toxina no volverá a acercarse a ningún otro animal de ese grupo[1].

Cómo atacan los animales venenosos

La habilidad de inyectar veneno a través de colmillos, aguijones u otras estructuras corporales evolucionó de manera independiente en cada grupo de animales. Los peces, caracoles, serpientes y mamíferos que son venenosos no lo son porque tengan ancestros comunes, sino porque en algún momento de su evolución dieron ese paso, independientemente de las otras especies o géneros.

Por ese motivo, la manera de atacar de los animales venenosos varía mucho de unos a otros. A continuación te detallamos la manera de atacar de algunos de ellos:

Dragón de Komodo

Los dragones de Komodo (Varanus komodoensis) son una especie de reptil que vive en algunas islas de Indonesia. Pueden llegar a los tres metros de largo, lo que los convierte en el lagarto más grande de todos. Sus glándulas venenosas se localizan entre los dientes de la mandíbula inferior y producen toxinas anticoagulantes que causan un estado de shock en la víctima del mordisco, por lo que esta se vuelve demasiado débil para huir o luchar.

Te animamos a leer este otro post sobre ¿El dragón de Komodo tiene veneno?

Víbora de muerte común

Conocida con el nombre científico de Acanthophis antarcticus, esta serpiente era generalmente letal hasta que se halló el antídoto. Suelen esperar a que la presa se acerque a ellas en vez de irla a buscar. Los ejemplares pequeños se alimentan de ranas y pequeños lagartos y los grandes, de pequeños mamíferos. Como otras serpientes venenosas, la víbora de muerte común tiene unos grandes colmillos especializados en expulsar veneno. La glándula que lo fabrica se localiza sobre estos colmillos y a través de un canal, el veneno viaja desde esa glándula hasta la punta del colmillo.

Esta no es la serpiente más letal que hay, aquí te contamos Cuál es la serpiente más venenosa del mundo.

Araña viuda negra

Las glándulas productoras de veneno del género Latrodectus se localizan a la base de los quelíceros, las piezas bucales de algunos artrópodos que se usan como pinzas o como mandíbula. Como en las serpientes, el veneno viaja desde la glándula a la punta de los colmillos a través de un conducto. Curiosamente, en situaciones de defensa, la araña puede decidir si quiere expulsar veneno o no. Si decide usar el veneno, también puede decidir cuanto veneno expulsar.

Te animamos a leer este otro post sobre Las arañas más peligrosas del mundo.

Lori perezoso

Este animal del sur y sureste asiático, llamado Nycticebus, es el único primate venenoso del mundo, pero no es el único de los Mamíferos venenosos, como podrás leer aquí. Los loris perezosos tienen una glándula productora de veneno en el brazo. Cuando se sienten amenazados, antes de morder a su depredador lamen la glándula para que la toxina se mezcle con su saliva. También la usan para recubrir a sus crías de esta sustancia y así ahuyentar a sus posibles depredadores.

Por qué los animales venenosos no se mueren con su veneno - Cómo atacan los animales venenosos

¿Por qué los animales venenosos no se envenenan a sí mismos?

Una diminuta araña puede tener un veneno suficientemente fuerte para acabar con la vida de un ser humano, pero ¿por qué esta araña no se muere con su propio veneno? Actualmente se conocen tres estrategias que los animales siguen para no verse afectados por sus propias toxinas:

  • Compartimientos especiales: por ejemplo, el escarabajo bombardero tiene una cavidad de paredes muy gruesas para mantener controlada la reacción química que sucede en su interior. También hemos visto que las serpientes tienen las cavidades para almacenar el veneno cerca de los colmillos. En este caso, el veneno entra directamente al sistema sanguíneo de la víctima, sin entrar en contacto con el de la propia serpiente. De ese modo, la propia serpiente evita las consecuencias letales de su propia toxina.
  • Anticuerpos especiales: además de mantener el veneno alejado del sistema sanguíneo, las serpientes generan, a través de su sistema inmunológico, anticuerpos especiales. Estos anticuerpos se adhieren a las moléculas que forman la substancia tóxica y la bloquean. Los antídotos que los humanos usamos están formados a partir de estos anticuerpos.
  • Modificaciones en los receptores: las moléculas de la substancia tóxica tienen una diana. Algunos animales, como algunas ranas venenosas, han modificado esta diana para que pueda seguir teniendo la misma función, pero que no se pueda ver afectada por la molécula tóxica.
Por qué los animales venenosos no se mueren con su veneno - ¿Por qué los animales venenosos no se envenenan a sí mismos?
Imagen: Twitter

Ejemplos de animales venenosos

Como comentábamos al inicio de este artículo, el abanico de animales venenosos es muy amplio. Antes, explicando cómo atacan hemos mencionado a algunos ejemplos pero, a continuación, te damos otros ejemplos de animales que tienen veneno:

Por qué los animales venenosos no se mueren con su veneno - Ejemplos de animales venenosos

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