Preocupante acidificación del océano Ártico
Cada día hay más evidencias del peligro que representa la acificicación del océano para la vida marina, tanto para los corales como para las miles de especies marinas que han de formar sus caparazones, conchas y exoesqueletos.

Como es sabido, la acidificación de los océanos es un peligro causado por las emisiones de CO2 que afecta a la vida marina en todo el mundo. Estamos a solo unas décadas de que valiosos ecosistemas marinos puedan ser dañados o destruidos, y son numerosos los estudios que están alertando sobre ello.

Un estudio de la Universidad de Alaskam, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) y la Institución Oceanográfica Woods Hole ha detectado unos niveles de acidez alarmantes en las aguas superficiales de los mares de Beaufort y Chukchi, en el océano Ártico.

El problema se generalizará

Esta vez, el Ártico no es noticia por el deshielo, sino por las tremendas conclusiones a las que han llegado científicos que han estudiado durante dos expediciones de varios meses de duración los cambios en la temperatura, salinidad y composición química de los mares árticos.

Preocupante acidificación del océano Ártico
Los resultados de sus investigaciones, publicados en la revista Oceanography, son en menos de tres lustros animales acuáticos de la zona no podrán desarrollar las conchas y exoesqueletos. La acidificación acaba con la aragonita, un tipo de carbonato cálcico necesario para formarlos y mantenerlos.

Así sera, al menos, durante determinadas épocas del año y, si las emisiones no se recortan, el problema “afectará a todo el ecosistema oceánico”, afirman. En el mar de Bering, por ejemplo, pronostican que sucederá en 2044.

¿Pero, por qué el CO2 acaba afectando a los océanos? Lo hace tanto por haberse disparado la emisión de dióxido de carbono (CO2) durante los últimas décadas como porque los océanos lo absorben, actuando de sumideros de carbono.