Proponen la caza de leones para fomentar su conservación
Proteger al león no es lo mismo que proteger a los leones. Parece un juego de palabras, y en cierta manera lo es, pero también esconde una estrategia de conservación de la especie que hace uso de todas las armas a su alcance para lograrlo, incluyendo el fusil.

Fomentar su caza para preservarlo, en efecto, es la chocante propuesta del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (FWS, por sus siglas en inglés), que últimamente anda inventando políticas supuestamente favorables para el león que habita tierras africanas.

Conscientes de la caza clandestina y de esa otra denominada deportiva que sufre el león, practicada en muchas ocasiones por ciudadanos estadounidenses, las mentes pensantes del FWS han metido en una coctelera una serie de elementos que consideran dignos de consideración para, finalmente, servirnos un batido poco apetecible para defensores de los derechos de los animales.

Legalizar la importación de trofeos

Su decisión ha sido intermedia: incentivar la caza, pero dentro de unos parámetros que acaben favoreciendo a la especie. Su objetivo a la hora de proponer nuevas legislaciones sobre la cuestión es hacerlas pivotar sobre la legalización de la importación de trofeos obtenidos en lugares de caza que cumplan una serie de requisitos, básicamente como incentivo para que los países africanos lleven a cabo programas rigurosos de conservación de la especie.

Desde este enfoque, la protección del león pasa por fomentar su caza y permitir la importación de trofeos. Lejos de verla como una especie en peligro de extinción, se considera a la especie como un valor superior al derecho a la vida de los leones.

Proponen la caza de leones para fomentar su conservación
Su salomónica decisión no contenta a nadie. Por un lado, han desoído a los grupos conservacionistas que proponían una política anticaza, y también a los más radicales, como Safari Club Internacional, descontentos por su próxima inclusión en la lista de especies amenazadas, tras descartarse considerarla una especie en extinción.

Los primeros ven su postura como un modo de hacer que muchos leones mueran de forma injusta, absurda y cruel para preservar a la especie, una política que consideran maquiavélica y a la que se oponen, pues a su juicio, el fin justifica los medios. Por su parte, los favorables a la caza consideran que la población de leones se mantiene estable desde hace años y, por lo tanto, su caza no representa problema alguno.