Queman 30 toneladas de marfil procedente del tráfico ilegal
La caza furtiva relacionada con el tráfico de marfil es un gravísimo problema que no encuentra solución, lo que significa que los esquilmados elefantes tienen los días años contados. Las mafias implicadas en este gran negocio no dejan de cobrar fuerza en el área del tráfico de marfil entre África y Asia, actuando desde que se dispara al animal hasta que sus colmillos se convierten en objetos de todo tipo y se venden de forma clandestina.

Lejos de atajarse el problema de raíz, de frenar las muertes, como mucho se consigue la destrucción de toneladas de marfil incautadas a los traficantes. Esta semana, el gobierno de Hong Kong ha anunciado que prevé destruir la brutal cantidad de 30 toneladas de marfil, enormes montañas de colmillos y piezas talladas o joyas, entre otros artículos realizados con esta materia prima.

Una operación de récord

Las autoridades chinas ya han comenzado a destruir parte de estas tres decenas de toneladas de marfil que fueron retenidas a traficantes en los últimos días, considerada una de las mayores operaciones de toda la historia llevadas a cabo contra el tráfico ilegal de la vida silvestre.

Queman 30 toneladas de marfil procedente del tráfico ilegal
Con la destrucción se busca desalentar a esas mafias que realizan sus actividades dentro de este itinerario entre las reservas africanas y los países asiáticos, en el que Hong Kong, territorio autónomo, es un punto estratégico de tráfico y venta. De este modo, el objetivo sería dejar de ser el centro en este gigantesco mercado clandestino.

La destrucción se realizará por etapas, en una operación que se prolongará durante un año. En la primera etapa se han quemado figuras hechas con marfil como brazaletes y adornos. Posteriormente, se irá incinerando el resto del marfil retenido. Sólo se salvarán 1,6 toneladas de marfil, cuya conservación obedecerá a objetivos educativos.