Quesos contaminados con organoclorados
Ya sabemos que algunos alimentos no son todo lo saludables que deberían, cuando no levemente contaminantes. Quizá el caso más conocido sea el de los grandes peces contaminados por mercurio, algo que pone en peligro la salud de la población que los consume, en especial, la de niños y embarazadas.

Pero el pescado no es el único alimento contaminado. Investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria han descubierto que muchos de los quesos vendidos en los supermercados españoles están contaminados. Los científicos han analizado, para llegar a esta conclusión, más de sesenta marcas de queso de las más habituales.

En casi todos los casos, existe una concentración de contaminantes organoclorados por debajo de los niveles que marca la legislación europea, pero en algunas marcas, el nivel de estos contaminantes supera el límite europeo. Los bifenilos policlorados son cancerígenos y la mayor concentración de estos compuestos han aparecido en quesos orgánicos.

El estudio ha sido realizado por el Grupo de Investigación en Medio Ambiente y Salud (Unidad de Toxicología) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que ha analizado, durante más de un año, muestras de 61 marcas comunes de quesos: 54 convencionales y 7 orgánicos.

Quesos contaminados con organoclorados
La recomendación que marca Europa es no superar los 3 picogramos (pg) de este contaminante por gramo de grasa del queso, pero en algunas muestras se han detectado hasta 76 pg. Si se consumen con frecuencia estas marcas de queso aumenta la probabilidad de sufrir efectos perjudiciales para la salud.

Este tipo de sustancias son capaces de producir cáncer y, por otra parte, pueden generar mutaciones en el ADN. Además, pueden actuar como disruptores endocrinos, lo que altera el equilibrio hormonal del ser humano. Por último, son diabetogénicos y obesogénicos, es decir, que elevan el riesgo de padecer diabetes y obesidad.

Algunos quesos orgánicos son los que más contaminantes tienen

Estos resultados, publicados la revista Food and Chemical Toxicology, se pueden extrapolar a quesos del resto de España y Europa. Este tipo de compuestos organoclorados provienen del uso de los pesticidas y de las emisiones contaminantes de la industria. Del ambiente, pasan a la leche de los animales.

En concreto, los PCB fueron prohibidos en los años setenta del siglo XX. Sin embargo, presentan una gran estabilidad y pueden permanecer en el ambiente desde entonces. Esto se confirma por el hecho de que el estudio asegura que las mayores concentraciones de estas sustancias han aparecido en los quesos orgánicos o ecológicos, que, en principio, deberían ser más saludables.