Redecorando con materiales reciclados
Los hogares modernos cada vez guardan más semejanza unos con otros. No es difícil encontrar en casa ajena nuestra misma mesa o idéntico sofá, incluso jarrones, lámparas o vajillas de asombroso parecido. Dar a nuestra vivienda un toque personal y exclusivo no es tarea difícil si se presta atención a los pequeños detalles que convertirán cada rincón en una obra de arte. La decoración no tiene porqué ser sinónimo de gasto: sólo consiste en reemplazar el concepto de compra fácil por una pincelada de imaginación y algo de paciencia, así como en aprovechar aquellos materiales que, por norma general, suelen acabar en la basura. Dado el gran número de horas que una persona suele pasar en la vivienda, siempre resulta mucho más gratificante encontrarse rodeado de algo que se ha hecho gracias al trabajo propio que de artículos estándares adquiridos en un centro comercial de al uso.

El concepto de tirar las latas, botellas, envases, bolsas o cartones que ya hemos utilizado es cosa de otro siglo, ahora el futuro de dichos objetos es el reciclado o la reutilización.

En un núcleo familiar medio se gastan alrededor de 2 kg de jabón al mes, incluyendo pastillas, jabón líquido para manos y gel corporal. Este producto limpiador, como tantas otras cosas, es apto a ser reciclado. Basta con colocar uno o dos recipientes de plástico en el cuarto de baño e ir vertiendo los restos de jabón que van quedando en el fondo del envase o aquellas pastillas de tamaño minúsculo que ya no podemos utilizar. Para obtener un resultado más estético, se pueden separar en colores claros y oscuros. Tras recopilar la cantidad adecuada, se introduce la mezcla en un recipiente que resista bien el calor y se derrite al baño María- en el caso de las pastillas sólidas, el proceso de fundido será más rápido si lo rallamos o troceamos. Mediante la adición de aceites aromáticos o incluso purpurina daremos un toque particular a nuestros jabones. Una vez fundido, se introduce en un recipiente de plástico de forma cuadrada, cuyas paredes habrán sido untadas con aceite corporal. Si hemos separado los colores, podemos superponerlos en el molde. Al secarse la mezcla por completo obtenemos unas pastillas totalmente personalizadas y habremos aprovechado una cantidad de jabón que hubiera acabado escapándose por el desagüe.

Redecorando con materiales reciclados
Para completar el kit manual de jaboncitos, se puede asimismo elaborar el recipiente en el que aguarden a ser utilizados. Confeccionar este envase es tan sencillo como inflar un globo y sostener la parte del nudo sobre un vaso, untar la parte superior con cola para pegar y cubrirlo con todos esos botones de colores diversos que seguimos guardando sin saber por qué. Una vez seco el pegamento, el globo se explota y se obtiene un recipiente de lo más original que puede servir, no sólo para el almacenaje de nuestros jabones caseros, sino también para apilar sacapuntas y gomas, horquillas, caramelos, utensilios de costura y un largo etcétera.

Las botellas de vidrio se acumulan fácilmente en casa, especialmente tras la celebración de una cena o fiesta. Se trata de un material altamente aprovechable para las tareas de decoración. Uno de sus usos más comunes es convertirlas en pies de lámpara o ingeniosos jarrones.

Para elaborar dichos jarrones a partir de botellas basta con lavarlas bien y decidir qué colores van a encajar mejor con el patrón cromático de nuestra salita o habitación. Un elegante diseño a base de rojo y negro, diversos tonos verdes en efecto gradual o bien la gama de colores del arcoíris. Todo lo que necesitamos son algunas madejas de lana que nos hayan sobrado y pegamento líquido. Los hilos de colores se van enrollando y pegando a las paredes de la botella. Quienes prefieran un estilo más clásico en los jarrones del hogar pueden embadurnar la botella con cola y cubrir su totalidad con aquellas monedas de 1 ò 2 céntimos que siempre nos estorban en el monedero. Se recomienda lavar bien las monedas previamente para obtener un producto más higiénico a la par que brillante.

Redecorando con materiales reciclados
¿Cuántos espejos de pared suele haber en una vivienda? Algunos sin marco, uniformes, cuadrados, que resultan prácticos pero no explotan al máximo su función decorativa. Podría ser una buena idea dotarles de un colorido y original marco, usando tan sólo revistas viejas. Consiste en cortar las páginas de una revista en tiras uniformes, enrollarlas con la ayuda de un bolígrafo y pegarlas con cola hasta formar unos canutillos uniformes. Para obtener un efecto más profesional se les puede aplicar una manita de barniz. Estos canutillos servirán para confeccionar el marco del espejo colocándolos en forma horizontal junto a los bordes más largos, combinando ambos sentidos o incluso disponiéndolos en forma de estrella si el espejo fuera cuadrado. La misma técnica puede usarse para la elaboración de unas cortinas para la puerta de entrada, de ésas tan vistas en el mundo rural que se usan para evitar el paso de los insectos.

Si has celebrado recientemente una fiesta y no sabes qué hacer con esa caja de pajitas de plástico sobrantes puedes aprovecharlas para dar una nueva dimensión de luz a tu mesilla de noche o tu lámpara de techo. Con una cinta adhesiva de doble cara, se van colocando las pajitas en vertical hasta cubrir la totalidad de la superficie de la lámpara. Las opciones de luz, colores y sombras que se pueden crear con estas sencillas cañitas de plástico resultan muy interesantes.

Redecorando con materiales reciclados
En nuestro armario suele haber camisetas que ya no nos ponemos pues se han quedado pequeñas, viejas o descoloridas, aunque nos da pena deshacernos de ellas por diversos motivos. La solución es convertirlas en un bolso de verano o incluso en un original saco para ir a la compra, evitando la acumulación inútil de las bolsas de plástico. Para esta operación, sólo hay que cortar el cuello y las mangas- dejando la costura- y coser los extremos de la parte inferior del tronco.

Son muchas las opciones de decoración a partir de materiales reciclados, desde transformar un corcho de vino en un llavero o confeccionar una percha para la ropa a partir de un listón de madera, hasta la creación de un cuaderno de notas a partir de varios folios, cartón y el papel de regalo que sobró del último cumpleaños. Imaginación, un poquito de maña y materiales usados serán tus únicos aliados en esta entretenida tarea.