Reintroducen linces sin actuar contra los peligros que les acechan
Los programas de conservación de las poblaciones de linces ibéricos dejan mucho que desear. No por no hacer las cosas, porque lo suyo les cuesta a los responsables la cría en cautividad (y nos cuesta a nivel económico, ya que sale de nuestros impuestos), sino por hacerlas a medias, lo que acaba siendo casi peor que si no hicieran nada.

El problema es tan deplorable como increíble, tanto como para sentir vergüenza ajena. Que cada uno juzgue, si no, cómo puede catalogarse la injustificable, terrible situación que viven sufren los linces cuando son liberados.

Falso compromiso con la especie

Según denuncian Ecologistas en Acción, las sueltas de linces en Castilla La Mancha, Extremadura y Andalucía suponen un despilfarro de dinero y constantes bajas de linces, una suerte de maltrato animal, pues cuando se introducen en el medio silvestre ocurre algo muy distinto al tan cacareado éxito de dichas introducciones y al compromiso que se dice tener con la especie.

Es obvio que enfrentar los problemas que hacen peligrar la especie, como el envenenamiento, trampas y atropellos, debería ser fundamental, necesario, obligatorio, conditio sine qua non para introducir el lince sin que le acechen peligros insalvables como éstos. Así lo expresa la asociación en un comunicado:

Es una fórmula abocada al fracaso y el despilfarro. Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía se lanzan a un programa, con fondos europeos y mucha publicidad, para liberar ejemplares, pero no hacen los deberes para garantizar su supervivencia. El tema se denunciará en reuniones con parlamentarios europeos.

Reintroducen linces sin actuar contra los peligros que les acechan
No sólo es una valoración aislada de una entidad animalista. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y la Estrategia Nacional para la Recuperación del Lince Ibérico, eliminar o, al menos, controlar los factores que han llevado a declarar el peligro de extinción de dicha especie es un requisito previo ineludible. A su vez, se recurda que también deben incrementarse las medidas de protección antes de iniciar la reintroducción de una especie. De cajón o, lo que en este caso es lo mismo: una auténtica chapuza.