Rolex impulsa la conservación del guanaco
Erika Cuéllar, coordinadora en el comité boliviano de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN, ha recibido el Premio Rolex por su proyecto de conservación de los guanacos en la región del Gran Chaco. La idea es capacitar a la población local para puedan gestionar la región de manera sostenible.

Erika inició el proyecto formando a habitantes del Gran Chaco, en Bolivia, de modo que puedan llevar a cabo métodos científicos en la recopilación de datos y la transmisión de información sobre el medio ambiente y las amenazas a las que se enfrentan las especies de la región. El Premio Rolex permitirá que esta formación continúe, beneficiando a las comunidades locales y al Gran Chaco.

El Gran Chaco es una extensa zona árida que se extiende por Paraguay, Bolivia y Argentina. Es considerado uno de los grandes desiertos de América del Sur. La ganadería extensiva está dañando la región. También la construcción de un gasoducto desde Bolivia a Brasil y la extracción de agua subterránea. Algunos míticos animales que viven en el Gran Chaco son el guanaco, el pecarí de labios blancos (Tayassu pecari) y el jaguar.

Erika ha elegido proteger el Guanaco, una especie incluida en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. Se calcula que hay, aproximadamente, medio millón de guanacos, pero, en Bolivia, sólo hay unos doscientos. Erika relaciona el destino de esta especie con el destino de otras especies del Gran Chaco. Si desaparece el guanaco, desaparecerán otras especies y todo el ecosistema del Gran Chaco se verá peligrosamente alterado.

Bolivia, Argentina y Paraguay

El Premio Rolex, por otra parte, permitirá a Erika la oportunidad de ampliar su programa de conservación del guanaco a otros países, así como proporcionar una oportunidad para que la gente local tenga un empleo a largo plazo trabajando por la conservación de la naturaleza.

Erika ya se ha puesto en contacto con las autoridades de Argentina y Paraguay. Sólo queda que los respectivos gobiernos apoyen o faciliten la iniciativa. El medio ambiente del Gran Chaco se está deteriorando rápidamente, señala Erika Cuéllar. Pero si los tres países colaboran en su protección, el guanaco y lo que queda del Gran Chaco, podrán salvarse.