Salvia: propiedades, para qué sirve y contraindicaciones

Salvia: propiedades, para qué sirve y contraindicaciones

El nombre de la salvia deriva del verbo latín salvere, que significa "salvar" o "curar". Y es que la salvia es una planta muy conocida en la sabiduría popular por su uso medicinal, pero no es la única utilidad que tiene, pues también es empleada, por ejemplo, en gastronomía y como planta ornamental. Todo ello ha hecho que sea una de las plantas más queridas por los herbolarios de todos los tiempos.

¿Quieres conocer más acerca de esta multifuncional planta? ¿Te interesa saber cuáles son las pautas para tomarla de manera adecuada? Pues sigue leyendo, porque en este artículo de EcologíaVerde te traemos todos los detalles sobre las propiedades de la salvia, para qué sirve y cuáles son sus contraindicaciones. ¡No te lo pierdas!

Cómo es la planta de la salvia

Damos comienzo a este artículo describiendo a la planta de la salvia, así como indicando su hábitat, floración, recolección, etc. Las principales características de la salvia son:

  • Se trata de un matorral o arbusto aromático: es decir, que tiene aroma. Puedes consultar también este otro artículo de EcologíaVerde con los Tipos de plantas aromáticas y medicinales que existen.
  • Mide entre 20 y 70 centímetros de alto.
  • Sus tallos son tiesos y cuadrangulares: tienen espigas densas de flores púrpuras o violetas.
  • Las flores están agrupadas en verticilos: esto es que hay grupos de flores que nacen desde la misma altura en el tallo del planta.
  • Las hojas de salvias son gruesas: de un color verde azulado por el haz y blanquecinas por el envés.
  • Las hojas son también lanosas y pubescentes (con vello): las hojas más inferiores son oblongas, con los márgenes dentados, y las superiores más estrechas.
  • Crece en ambientes secos y soleados: estepas, pedregales, matorrales y prados. Además, también se planta en huertos, parques y jardines.
  • Se distribuye en la Europa mediterránea: desde Portugal a Bulgaria. En España, por tanto, es más común en la mitad este (de Cataluña a Andalucía).
  • Florece con el calor: a partir del mes de mayo y hasta mediados de verano.
  • Sus flores y hojas se cosechan en verano y se dejan secar a la sombra.

Hay diferentes tipos de salvias, si bien, la más conocida y la que hemos descrito, se trata de la especie Salvia officinalis, la cual pertenece a la familia de las labiadas. Si quieres conocer los otros Tipos de salvias, no dudes en echarle un vistazo a este artículo de EcologíaVerde que te recomendamos.

Propiedades de la salvia

En su composición, la salvia contiene flavonoides, principios amargos y aceites esenciales. Es en estos últimos donde parecen estar las mejores propiedades. Los componentes mayoritarios del aceite esencial de salvia son:

  • Cetonas monoterpénicas bicíclicas.
  • α-tuyona y β-tuyona.
  • Alcanfor, 1,8-cineol y borneol libre y esterificado.

El aceite esencial de salvia no siempre tiene la misma composición, pues esta cambia en función de la época del año, el estado de estrés al que esté sometido la planta, la naturaleza del suelo y de la parte de la planta de la que se extraiga.

En cuanto a las propiedades, estas son abundantes y muy beneficiosas gracias a sus principales componentes. Las más destacadas son sus propiedades medicinales, de las cuales las más importantes y contrastadas científicamente son:

  • Antiséptica.
  • Antifúngica.
  • Antiviral.
  • Astringente.
  • Antisudorífica.
  • Estrogénica.
  • Antiespasmódica.
  • Hipotensora.
  • Antiinflamatoria.
  • Antioxidante.
  • Hipoglucemiante.
  • Emenagoga
  • Estimulante uterino.
  • Digestiva.
  • Carminativa.
  • Febrífuga.
  • Tónica.
  • Aromatizante.

Para qué sirve la salvia

La gran versatilidad de la Salvia officinalis hace que se la incluya en remedios para curar dolencias muy diversas. Gracias a sus propiedades, la salvia tiene múltiples beneficios como son:

  • Alivia los trastornos digestivos: como gastroenteritis, náuseas y diarreas, hinchazón abdominal y gases.
  • Ayuda a recobrar el apetito.
  • Reduce el contenido de glucosa en la sangre: por lo que debe ser tenida en cuenta por los diabéticos.
  • Disminuye los sudores nocturnos, los sofocos y el exceso de salivación: por lo que se recomienda como apoyo en la menopausia.
  • Actúa como un estimulante uterino: que favorece el flujo menstrual e impide que se produzcan irregularidades.
  • Estimula la secreción de bilis.
  • Ayuda a tratar los desórdenes hormonales: debido a su efecto estrogénico y antisudoral gracias a la tuyona presente en el aceite esencial de la salvia.
  • Es una buena solución para las llagas, heridas en la lengua o paredes de la boca y para las encías sangrantes o inflamadas: siempre que la apliquemos en forma de infusión de salvia aplicada en enjuagues o gargarismos.
  • Ayuda a reducir el dolor de muelas: así como a blanquear los dientes.
  • Es buena solución contra las picaduras de insectos y la irritación ocular.

Por otro lado, al ser una planta aromática se utiliza para elaborar perfumes, fabricar licores y para cocinar (en sopas y ensaladas, así como para aderezar guisos de carne y pescado). Además, existen también propiedades de la salvia para el cabello, concretamente podemos tratar con ella la caída de este.

Cómo tomar salvia

Cada vez podemos encontrar más presentaciones de la salvia en el mercado: en té o infusiones, tinturas, complementos alimenticios, aceite esencial, cápsulas, polvos y comprimidos.

Infusión de salvia

Quizá la forma más habitual en la que se consume sea en infusión. Ahora bien, ¿sabes cómo preparar una infusión de salvia? Es más sencillo de lo que parece. Puedes comprar los preparados para infusiones u optar por infusionar sus hojas. En este último caso, te bastarán unas 5 o 6 hojas de salvia para cada taza de agua. Los pasos que hay que seguir son:

  • Dejar que hierva durante 15 minutos.
  • Después se deja reposar durante otros 5 minutos.
  • Se aconseja tomar 3 tazas al día.

Si se va a usar para hacer gárgaras, se puede utilizar la misma infusión. Se recomienda hacerlas durante 15 minutos dos veces al día.

Aceite esencial de salvia

El aceite esencial se puede usar de dos formas: con humidificadores o difusores para poder respirar sus vapores y también para darle un uso tópico, es decir, para realizar masajes o aplicar compresas.

Por otro lado, para quienes no disfruten del sabor de la salvia, pero quieran poder beneficiarse de todas sus propiedades, la mejor alternativa es su consumo en cápsulas o comprimidos. Por último, en su presentación en polvo se puede utilizar para limpiar los dientes y encías.

Efectos secundarios de la salvia

Si bien la salvia tiene múltiples beneficios, su consumo también puede tener algunos inconvenientes y hemos de tener precaución. Se aconseja consultar con su médico antes de consumirla.

  • Beber cantidades demasiado grandes de té de salvia, o bien consumirla en otra de sus formas, puede llegar a causar problemas en el corazón, vómitos, convulsiones y daño en los riñones: no obstante esto ocurre si se ingieren más de 3 gramos al día y en un litro de salvia sólo tenemos de 4 a 11 miligramos.
  • El aceite esencial de sabia, sin embargo, puede llegar a ser tóxico con tan sólo 12 gotitas, por lo que no se aconseja mucho su uso por vía oral y, en todo caso, debería ser durante un breve período de tiempo.

Contraindicaciones de la salvia

Ahora que ya sabemos cuáles son los efectos secundarios de la salvia, vamos a conocer las contraindicaciones de esta planta aromática que tanto llama la atención.

  • Se debe evitar durante el embarazo: ya que es un estimulante uterino que podría provocar un aborto.
  • No es aconsejable en madres durante el período de lactancia.
  • No está indicada para personas con insuficiencia renal: por su alto contenido en tuyona.
  • Tampoco es apropiada para las personas que padezcan de epilepsia.
  • No se recomienda su consumo en niños ni en adultos si es durante un largo período de tiempo.

Si deseas leer más artículos parecidos a Salvia: propiedades, para qué sirve y contraindicaciones, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Remedios naturales.