La sequía de California, una catástrofe ambiental
California está sufriendo la peor sequía de los últimos 1.200 años. Los episodios de sequía pasajera, las olas de calor que acaban yéndose han dado paso a una situación de calor extremo que amenaza la agricultura, el turismo y el abastecimiento de agua potable para la ciudadanía.

Pero no solo eso, porque los problemas de sequía que históricamente sufre la región se han visto agravados por el cambio climático, adoptando la forma de eventos extremos, lo que supone un agravamiento de la situación y un atentado contra los ecosistemas naturales.

Los expertos llevan años advirtiendo de la necesidad de adoptar medidas urgentes para reducir el impacto del cambio climático e, idealmente, la necesidad de frenar las emisiones mediante un acuerdo global vinculante que resulte realmente efectivo. De no hacerse así, las manifestaciones del cambio climático se dejarán sentir con cada vez más fuerza, en forma de incendios forestales, sequías crónicas y olas de calor cada vez más frecuentes, largas y virulentas.

Urge una solución sostenible

Además del problema del suministro de agua para necesidades agrícolas, urbanas e industriales, lo que causará pérdidas masivas de empleo y carencias a nivel estatal, pues buena parte de los Estados Unidos depende de productos vegetales y de la leche que se produce en California.

La sequía de California, una catástrofe ambiental
No encontrar una solución sostenible a la sequía, ya un problema endémico en la región, no solo afectará a la economía, sino también a nivel ambiental. Actualmente, la mitad del agua se destina a usos humanos, mientras la otra mitad se mantiene en el medio ambiente (cauce de los ríos, lagos, bosques de secuoyas, etc.), por lo que la carestía de agua y una nueva distribución de la misma supondría una catástrofe ambiental.

Su uso y reciclaje para finalmente volver a incorporarla al medio ambiente no es una solución, puesto que mucha cantidad está polucionada con fertilizantes o se convierten en aguas insalubres por el uso en los hogares o en las industrias. Y, en última instancia, la crisis del agua agravada por el cambio climático obligará a afrontar una crisis ambiental histórica.