La tala indiscriminada está acabando con los bosques de Borneo
Más del 80% de los bosques tropicales de Borneo ha quedado dañado o ha desaparecido. En Malasia, los estados de Sabah y Sarawak son las regiones que más árboles pierden en todo el mundo debido a la actividad de la industria de aceite de palma. Así lo asegura un estudio publicado en la revista Plos One elaborado por investigadores de la Universidad de Tasmania (Australia), la Universidad de Papúa Nueva Guinea y la Institución Carnegie para la Ciencia (Estados Unidos).

Esta última y más precisa medición de la deforestación se ha realizado mediante un satélite que proporciona imágenes en alta resolución, el Carnegie Landsat Analysis System-lite (CLASlite). Las imágenes muestran caminos forestales en Brunei y en los estados de Sabah y Sarawak, en la isla de Borneo.

CLASlite está diseñado para convertir las imágenes tomadas por satélite en mapas muy detallados de la deforestación y la degradación forestal. El sistema es fácil de usar y ha sido puesto a disposición de Gobiernos, organizaciones no gubernamentales e instituciones académicas.

En el estudio, se han analizado imágenes tomadas entre 1990 y 2009 sobre la parte malasia de Borneo. Hay unos 364.000 kilómetros de caminos trazados a través de los bosques de la región. Casi el 80% de la superficie terrestre de Sabah y Sarawak está afectada por talas de alto impacto. En Brunei, región vecina, el 54% de la superficie terrestre mantiene los bosques intactos.

Plantaciones de aceite de palma

La tala indiscriminada está acabando con los bosques de Borneo
El director de la investigación, Jane Bryan, ha señalado que los ecosistemas de bosques tropicales en todo el mundo están en crisis. En Borneo, la mayor parte de los árboles originales han sido sustituidos por cultivos para producir aceite de palma. El bosque forestal contenía grandes árboles viejos que almacenaban carbono y, por tanto, mitigaban el cambio climático.

Sólo en el 8 y el 3% de la superficie terrestre en Sabah y Sarawak, respectivamente, tiene bosques intactos. Por otra lado, Brunei sí ha conseguido evitar la explotación industrial de sus fronteras y ha logrado proteger sus bosques.