Técnicas de hormiga para rescates en terremotos
Las hormigas son unos animales increíbles de los que el ser humano puede aprender mucho. Son conocidas por su comportamiento social, llegando a crear colonias de millones de individuos, o por la capacidad de transportar objetos como hojas u otros animales que superan varias veces su propio peso (algunas especies, hasta cincuenta veces su peso). Las hormigas viven en todas las regiones del mundo (excepto en la Antártida y en algunas islas remotas).

Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Tecnología de Georgia, Estados Unidos, ha estudiado cómo, al construir sus túneles, las hormigas son capaces de no caer y, por otra parte, trazar el camino que han elegido. El objetivo es diseñar robots que imiten estas capacidades para rescatar personas en terremotos o derrumbes.

Una de las técnicas que usan las hormigas es diseñar los túneles a la medida de su cuerpo, de modo que, si caen por accidente, por un resbalón, puedan sujetarse a las paredes.

Para conocer cómo las hormigas son capaces de orientarse, los científicos utilizaron cámaras móviles y las siguieron por los túneles. Después, vieron las imágenes a cámara lenta. Las hormigas se mueven muy rápido y los científicos nunca habían podido saber con certeza qué movimientos hacían. Al ver las imágenes a cámara lenta, comprobaron que , a veces, se resbalan y caen.

Se agarran con las antenas

Técnicas de hormiga para rescates en terremotos
Estos hormigueros artificiales se construyeron en el laboratorio y tenían cristal transparente para poder espiar a las hormigas. Las hormigas tienen reflejos para aferrarse a las paredes de los túneles cuando se resbalan. De este modo, son capaces de subir y bajar por túneles verticales sin molestar a sus congéneres. La sorpresa llegó cuando vieron cómo usaban sus antenas para agarrarse y no caer.

Ahora, se trata de aplicar estos conocimientos en el diseño de los robots que ayudan a rescatar a las personas tras un terremoto o un corrimiento de tierra en terrenos inestables. Imitar a las hormigas puede salvar muchas vidas.