Tipos de ecosistemas terrestres: ejemplos

Tipos de ecosistemas terrestres: ejemplos

Nuestro planeta es un lugar lleno de vida. Sin embargo, cada espacio tiene unas características de flora y fauna particulares. A estos espacios es a lo que se denomina ecosistema, y está formado por el conjunto de seres vivos que se relacionan con el medio y entre sí. En la Tierra existen una gran diversidad de ecosistemas naturales, tanto terrestres como acuáticos.

En esta ocasión, nos vamos a adentrar en los ecosistemas naturales terrestres, que pueden ser muy variados y que, a grandes rasgos, están determidos principalmente por el tipo de flora que vamos a encontrar en cada uno de ellos. Si quieres descubrir todos losdistintos tipos de ecosistemas terrestres que existen, así como algunos de sus ejemplos más famosos, continúa leyendo EcologíaVerde y te lo contamos.

Bosques y selvas

¿Cuáles son los tipos de ecosistemas terrestres? Comenzaremos hablando de los bosques, que son los ecosistemas terrestres que cuentan con una mayor riqueza en su biodiversidad precisamente debido a lo frondoso de la flora que los caracteriza. Se dividen en dos tipos, los bosques frondosos, caracterizados por tener árboles de hoja ancha, y los bosques de coníferas, caracterizados por contar con hojas de tipo acicular. Además, existen otros tipos de ecosistemas terrestres relacionados con los bosques, como las selvas y las taigas. Te los contamos a continuación:

Selva

Se trata de un bosque frondoso que destaca por ser el ecosistema donde la riqueza de la biodiversidad es más abundante. Se localizan en zonas tropicales y subtropicales y están asociadas a zonas muy húmedas y muy lluviosas. Un buen ejemplo de este tipo de ecosistema terrestre lo encontramos en la selva del Amazonas.

Bosque seco

También constituye un bosque frondoso y se localiza en zonas tropicales y subtropicales. Pero, en este caso, se trata de un ecosistema donde las lluvias son menos abundantes. Los podemos encontrar en algunas regiones de India, el sudeste asiático, algunas zonas de México o en el Caribe entre otros.

Bosque templado de frondosas

Como su nombre indica, también se trata de un bosque de plantas frondosas. Son bosques que se dan en zonas aún menos húmedas pero con marcadas épocas de lluvias. El mejor ejemplo lo encontramos en los bosques mediterráneos.

Taiga

Se trata del primero de los bosques de coníferas. Su suelen ubicar en zonas frías, lo que implica una biodiversidad menor. El suelo presenta musgos de diversos tipos, así como líquenes. Lo encontramos principalmente en países como Canadá y Rusia, así como en la península Escandinava.

Bosque templado de coníferas

Otro tipo de bosque de coníferas. Se caracteriza por estar formado por árboles como el pino, el cedro, el abeto o la secoya o secuoya. Se ubican en zonas elevadas y de clima templado. Los podemos encontrar tanto en Norteamérica como en Europa y Asia, así como en algunas regiones de la cordillera del Atlas, en África.

Bosque subtropical de coníferas

Como su nombre indica, se trata de un bosque de coníferas pero que se localiza en las regiones subtropicales. Su principal representante lo encontramos en el pino, y algunos ejemplos los encontramos en México y el Caribe, el norte de la India y Filipinas.

Matorrales

Otro de los ecosistemas naturales terrestres que encontramos en nuestro planeta más allá de los bosques son los ecosistemas de matorrales. En este caso, se caracterizan por la ausencia de árboles y, en su lugar, encontramos vegetación de un tamaño mediano, tales como arbustos o matorrales.

Arbustal

Según el tipo de flora recibe un nombre u otro: brezal, jaral, matorral mediterráneo, etc. Lo encontramos disperso en muchas zonas del globo, aunque el matorral mediterráneo es un buen ejemplo.

Xerófilo

Este tipo de ecosistema es propio de zonas muy secas y que podrían denominarse como semidesérticas. Se caracteriza por plantas como algunos tipos de cactus, espinos y zarzas. Lo encontramos especialmente en el norte de África, la península Arábiga, el desierto del Gobi y Australia.

Páramo

Son matorrales asociados a un clima húmedo y de montaña, es decir, de gran altitud. Se pueden encontrar tanto en América como en África, así como, especialmente, en Nueva Guinea.

Herbazales, otro tipo importante de ecosistemas terrestres

Continuando con las categorías y ejemplos de ecosistemas terrestres, encontramos los herbazales que, como su nombre indica, se caracterizan por un tipo de flora basada en las hierbas en lugar de árboles o arbustos. Estos son sus distintos tipos:

Pradera

Un herbazal propio de climas templados y zonas con una época de lluvias muy definida. Son los terrenos que el ser humano prefiere a la hora de convertirlos en zonas agrarias. Las praderas se pueden encontrar en muchas zonas del planeta, aunque cabría destacar el centro de los Estados Unidos como una de las más grandes de todas.

Estepa

Similar a la pradera pero propia de los climas más áridos. Uno de los mejores ejemplos de estepa los encontramos en algunas zonas de Mongolia, de Kazajistán o Australia.

Sabana

Un herbazal propio de las zonas tropicales o subtropicales y que acostumbra a ser limítrofe con zonas de selva. El centro del continente africano es el ejemplo por antonomasia, aunque también podemos encontrarlo en el norte de Australia y algunas zonas de América del sur.

Pradera alpina

Se caracteriza por ser un pradera propia de las zonas más elevadas sobre el nivel del mar. Algunos ejemplos los podemos encontrar en los Alpes, el Tíbet o los Andes.

Ecosistemas naturales terrestres ausentes de vegetación

Más allá de los ecosistemas herbáceos encontramos algunos ecosistemas terrestres que, siendo muy escasos en su biodiversidad y especialmente en lo que a flora se refiere, también son ecosistemas naturales terrestres. Estos son tipos y ejemplos de ecosistemas terrestres sin o casi sin vegetación:

Tundra

Se trata de un ecosistema que puede presentar algunos tipos de hierba aunque, de forma general, destaca porque lo único con lo que cuenta son líquenes y musgos. Se da en zonas muy frías, por lo que presenta un subsuelo congelado. El mejor ejemplo lo encontramos en las regiones árticas que limitan con Canadá y Rusia.

Desierto

Se trata de un ecosistema que se caracteriza por un gran calor y por una gran ausencia de humedad. Los desiertos se pueden encontrar en zonas muy variadas y los ejemplos más extremos, y claros, los encontramos en el desierto del Sáhara y la zona de Oriente Medio.

Indlandsis

Se trata de un desierto polar. En este caso, el frío y la humedad han creado una superficie constantemente congelada, por lo que la mayor parte de su biodiversidad se concentra en los límites de las zonas heladas. Lo encontramos principalmente en la zona del Ártico y en el continente de la Antártida.

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