Toda la Amazonia podría verse afectada por la contaminación urbana
Como es bien sabido, la Amazonia actúa como un colosal pulmón que oxigena el planeta y al tiempo actúa de sumidero de carbono, además de albergar una rica biodiversidad, única en el mundo. Igualmente, desde hace años sabemos de los desmanes humanos que no cesan de degradarla y reducir su tamaño, con prisa y sin pausa.

La presión demográfica, la deforestación, la explotación de recursos naturales, así como la pobreza y la desigualdad sociales representan una seria amenaza, pero según un nuevo estudio, también podría perjudicarle la creciente urbanización.

Una amenaza más

En concreto, se teme que el problema asociado de las concentraciones urbanas, la polución atmosférica, esté afectándola sobremanera. Por lo pronto, se ha averiguado que la contaminación ambiental producida en Manaos, la capital del estado brasileño de Amazonas, influye sobre la biogeoquímica de la selva amazónica.

Así lo concluye el artículo titulado “La fotoquímica del isopreno sobre la Selva Amazónica”, recientemente publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, uno de los primeros resultados de la campaña científica GoAmazon, en cuyo marco se llevaron a cabo varios proyectos financiados por el Departamento de Energía de Estados Unidos o, entre otros organismos, la Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de Amazonas.

El proyecto “GoAmazon: Interacción de la pluma urbana de Manaos con emisiones biogénicas de la Selva Amazónica” ha hecho saltar las alarmas, y no solo sobre esta ciudad, sino también con respecto a las distintas ciudades amazónicas.

Toda la Amazonia podría verse afectada por la contaminación urbana
Puesto que la selva emite compuestos orgánicos volátiles (COVs) como parte de su metabolismo y éstos interactúan con otros gases y se oxidan, ello influye en la formación de nubes y, por lo tanto, también en las precipitaciones de la región. Sin embargo, los gases contaminantes procedentes de la polución ambiental de Manaos y otras urbes alteran ese proceso natural, provocando una mayor producción de ozono y otras partículas que en elevadas concentraciones podrían ser tóxicas para las plantas.

Los expertos nos recuerdan que la concentración de ozono en la Amazonia es muy baja, al tiempo que muestran lo que ocurre cuando la contaminación urbana hace mella en este entorno natural. El resultado es la multiplicación por cuatro del mismo, y “esa mayor concentración inhibe la fotosíntesis”, con lo que absorben menos carbono. Actualmente, se está pendiente de ahondar en este problema, así como en las dimensiones que podría cobrar en toda la Amazonia si tuviera la influencia que se teme, ya que las urbes amazónicas resultarían dañinas para este valiosísimo ecosistema natural.