Trucos para edificar de forma ecológica
Edificar de forma ecológica puede suponer tirar de imaginación, directamente, y también utilizar técnicas o materiales de construcción respetuosos con el medio ambiente. Si no edificamos según certificaciones y garantías ecológicas de distinto tipo, es decir, sin recurrir a empresas de bioconstrucción, podemos hacerlo por nuestra cuenta recurriendo a algunos trucos para mejorar el lado verde de aquello que construyamos.

Si nos lanzamos de cabeza a un proyecto sencillo basado en la creatividad pura y dura, realmente podemos obtener resultados fantásticos tan sólo partiendo de una buena idea, esté más o menos contrastada. Un truco genial, sin ir más lejos, puede ser construir un muro intercalando decenas, centenares de botellas de cristal recicladas, ya sea interior o exterior.

Lo cierto es que resulta sumamente difícil hacer grandes obras sin unos mínimos conocimientos técnicos, es decir, en este caso arquitectónicos, pero normalmente no levantamos casas libremente, sin conocimiento alguno, por lo que otro truco puede ser buscar asesoramiento experto para llevar a cabo una bioconstrucción por nuestra cuenta.

Eficiencia energética

Sea como fuere, debemos saber que la edificación ecológica ha de venir, fundamentalmente, bien por el tipo de materiales de la construcción o por nuestra manera de planificar tal o cuál aspecto, ya que existen principios que debe respetar toda vivienda ecológica, como la eficiencia energética, preferiblemente obtenida a partir de fuentes renovables.

En este sentido, una idea sería ubicar una vivienda cerca de un cauce de agua para poder instalar un canal con turbina y generador con la intención de similar una especie de central hidroeléctrica doméstica que nos proporcione de energía eléctrica y también mecánica.

Trucos para edificar de forma ecológica
Una manera de construir de forma ecológica fácilmente hace referencia a la misma orientación de la casa, pues dependiendo de la luminosidad y de las horas de sol en verano y en invierno será más o menos fresca o cálida, respectivamente. Una exigencia ecológica que ha de combinarse con un adecuado aislamiento mediante puertas y ventanas bien selladas, aunque en realidad la vivienda también debe respirar, es decir, tener buena ventilación. Y todo ello, por supuesto, revierte en una mayor eficiencia energética en aires acondicionados y demás sistemas de climatización, mejores cuanto más naturales.

Actitud ahorradora

En general, la programación desde el principio, es decir, desde el mismo plano y siempre antes de realizar la construcción, nos ayuda a proyectar una edificación ecológica con un gasto mucho menor que si se realizan cambios a posteriori. Un ejemplo puede ser el diseño de un tejado verde o proyectar una calefacción mediante una caldera de biomasa en lugar de las convencionales de diésel.

Además de la planificación en función de los recursos naturales de la zona, de los materiales y de otros aspectos ecológicos, la actitud ahorradora (que no escatime en calidad, tampoco) en energía es importante a la hora de llevar a cabo tanto compras (mejor los materiales locales que los que han de sumar huella de carbono por transporte, en principio) como en el desarrollo del trabajo en sí.