Tu basura vale un huevo: campaña para abonar la huerta y alimentar gallinas con residuos orgánicos
La Unión Europea señala que una buena gestión de los residuos biodegradables proporciona beneficios ambientales, sociales y económicos. Se ahorrarían decenas de millones de euros y hasta 44 millones de toneladas de emisiones de CO2 equivalente. Además, se contribuiría a los objetivos de la UE en cuanto a energías renovables mediante el desarrollo de la digestión anaerobia. La Comisión Europea destaca que, sólo en el Reino Unido, se tiran a la basura cada año 19.000 millones de euros en restos de comida.

Son buenas intenciones, estupendos consejos, pero la UE no legisla al respecto. Debería apoyar la gestión de los residuos orgánicos, contribuyendo a una mayor eficiencia en el uso de recursos. Hasta ahora, la Comisión Europea ha dejado a criterio de los Estados la adecuada gestión de estos recursos.

Europa es muy heterogénea. En las regiones mediterráneas, en general, y en la española Andalucía, en particular, la parte biodegradable supone prácticamente la mitad de la basura domiciliaria (un 47%). Por tanto, su correcta gestión es un desafío para las autoridades locales. En la actualidad, la mayor parte van a parar al vertedero y, cuando son compostados, es sin separación previa. Así, el producto obtenido es un compost sin valor comercial ni se puede usar para fertilizar suelos.

Pero, antes que usar los residuos para elaborar compost, es mejor utilizarlos como recurso, sin tratamiento previo, volviendo a recuperar el uso que tradicionalmente se le ha dado a la basura de casa. Es decir, para alimentar animales de consumo que generan alimento y excrementos con los que abonar la huerta.

Así nace el programa “Tu basura vale un huevo”, que Ecologistas en Acción desarrolla en sus instalaciones del barrio de San Jerónimo de Sevilla. Allí se desarrollan diferentes iniciativas de educación ecológica y cursos de formación ambiental, así como los Huertos Sociales, que se han consolidado a lo largo de los años como la actividad de mayor continuidad y con más presencia en la vida social del barrio de San Jerónimo.

Son 50 parcelas de unos 50 metros cuadrados, cedidas a hortelanos jubilados y parados que han incorporado esta actividad como parte importante de sus vidas. La relación personal y colectiva es tan importante como la cosecha de productos sanos, que llevan a sus casas para su autoconsumo.

Ecologistas en Acción gestiona las concesiones y cuida de que los parcelistas no utilicen abonos o productos químicos, además de enseñarles a distinguir la fauna y flora beneficiosas, a hacer compost y a preparar remedios fitosanitarios naturales.

Gallinas criadas de forma natural

Se construyó un amplio gallinero cubierto de 25 metros cuadrados, con ponederos y perchas, cuidando que se dieran las mejores condiciones para garantizar el bienestar de los animales. Alrededor, un patio arbolado de 400 metros cuadrados para que las gallinas puedan correr, asolarse y rebuscar bichos en la tierra. Se mantienen unas 40 gallinas y entre 5 y 10 pollos y gallos, que suelen ir a parar a las ollas de las comidas de confraternización que se organizan de vez en cuando en los huertos.

El programa consiste en alimentar las gallinas con la basura orgánica que los socios traen a diario de casa en unos cubos que se repartieron. Un parcelista voluntario se encarga de llevar la comida al gallinero, de recoger los huevos y de repartirlos.

Semanalmente se recogen unos 120 kilogramos de basura. Así, el programa ha evitado que el Ayuntamiento de Sevilla llevara al vertedero casi 11 toneladas de biorresiduos. Desde el inicio del programa se han repartido más de 12.000 huevos. La proporción es, aproximadamente, de un huevo por kilogramo de basura.

La experiencia utiliza los residuos como recurso, evita que acaben descomponiéndose en el vertedero e implica activamente a un colectivo de vecinos de un barrio humilde.

En vista del éxito, Ecologistas en Acción de Sevilla quiere ampliar el proyecto con objeto de implicar a toda la población del barrio de San Jerónimo, ofreciendo un punto de recogida de la basura en el barrio y un reparto de huevos a todos los vecinos participantes.