Un cinturón verde para la carretera más larga que cruza un desierto
El desierto de Taklamakán es un gran desierto que se encuentra en Asia Central, en China. Es el segundo desierto de dunas de arena más grande del mundo. Tiene dunas de hasta 300 metros de altura. Existe una carretera que cruza este desierto, uniendo las ciudades de Luntai y Minfeng, siguiendo la cuenca del río Tarim, de norte a sur.

Dicha carretera tiene una longitud total de 552 kilómetros (algo más que la distancia que separa Madrid de Barcelona). La mayor parte de la carretera (446 kilómetros) pasa por regiones deshabitadas, asfalto rodeado de dunas que se mueven y que llegan a cubrir la carretera. Para evitar este inconveniente, se plantaron dos filas de vegetación, una a cada lado de la carretera.

Para regar estas plantas, se creó, así mismo, un sistema de irrigación masiva que recoge agua con una bomba de los embalses subterráneos. Es un sistema ecológico totalmente artificial. Los pozos de las que se saca el agua pueden llegar a una profundidad de 100 metros, en acuíferos que corren bajo el desierto y que son alimentados por ríos que bajan de las montañas de los alrededores. El agua tiene bastante sal, pero el cinturón verde sigue creciendo.

El Gobierno chino estuvo experimentando durante cinco años con diversas plantas hasta encontrar las que son capaces de sobrevivir en las duras condiciones del desierto. En 1999, se completó un proyecto piloto de reforestación como barrera ante la arena a lo largo de una sección de 6,3 kilómetros. En 2001, el proyecto se amplió en un tramo de 30,8 kilómetros. En la actualidad, casi cuatro quintas partes de la carretera está flanqueada por un cinturón de árboles, plantas o arbustos, lo que supone una superficie total de más de 3.000 hectáreas.

Debajo del desierto, un oleoducto

Un cinturón verde para la carretera más larga que cruza un desierto
La carretera del desierto Tarim tiene una gran importancia económica. Da servicio a un oleoducto norte-sur esencial para el país y que discurre bajo del desierto de Taklamakán. Ahí está el mayor yacimiento de petróleo y gas de China. La región está deshabitada por completo. Sólo hay una gasolinera y un par de restaurantes para los pocos viajeros que tienen que pasar por allí. Seguramente, por obligación.