Un enjambre de abejas retrasa el depegue de un avión
Esta vez no fue una huelga de pilotos o controladores, ni siquiera fallos técnicos o la necesidad de repostar combustible. El motivo del retraso en la salida de un vuelo ha sido un enjambre de abejas. Ocurrió en el Aeropuerto Internacional de Pittsburgh. Las abejas construyeron su hogar en los huecos de los motores ubicados en el ala de un avión. Los trabajadores que preparaban el avión para el despegue se encontraron con el ala y los motores cubiertos casi por completo por insectos de color amarillo y negro.

Además, las abejas están protegidas en la región, ya que su población está disminuyendo peligrosamente. Así, en el aeropuerto de Pittsburgh hubo que recurrir a una empresa dedicada a tratar con estos insectos.

El vuelo que sufrió el retraso pertenecía a la compañía Delta Airlines e iba a hacer la ruta desde Pittsburgh hasta Nueva York. Este tipo de enjambres se forman cuando las colonias se vuelven demasiado grandes y la reina sale con la mitad de sus abejas a buscar una nueva colmena. Algunos enjambres pueden llegar a tener entre 25.000 y 30.000 ejemplares de abejas. Por tanto, se cree que pueda existir una colonia de abejas silvestres en las inmediaciones del aeropuerto con una numerosa población. En definitiva, una buena noticia para el medio ambiente, ya que las abejas son una prueba de las buenas condiciones medioambientales de un lugar.

Un apicultor fue requerido para resolver el problema. Había que trasladar a las abejas sin que sufrieran ningún daño, ya que son una especie protegida por la ley. Así, las abejas fueron trasladadas mediante una operación que tuvo en cuenta su seguridad a las instalaciones del apicultor Repasky, donde se recuperan de su aventura.

Cabe señalar que los enjambres de abejas no son una amenaza para los seres humanos, ya que no son agresivas. Pueden picar, es verdad, pero sólo por defender su colonia. Así, el especialista no tuvo ningún problema en llevar a todo el enjambre a un nuevo hogar donde vivan en paz sin molestar ni ser molestadas por los seres humanos.