Un hongo mortal amenaza la supervivencia de la rana dorada
Un temible enemigo ataca a la rana dorada, especie endémica de Panamá considerada uno de sus símbolos nacionales que todavía sobrevive gracias a la crianza en cautividad. Según los expertos, la especie se extinguirá a medio plazo si no aumentan los esfuerzos por evitarlo.

La rana dorada de Panamá (Atelopus zeteki) tiene su hábitat natural en bosques tropicales y húmedos cercanos a las montañas, y antaño se la podía encontrar en arroyos, aunque hay que mirar muy bien, pues se trata de un anfibio diminuto, cuyo tamaño no suele superar los seis centímetros ni su peso los 15 gramos.

Mientras las listas de la IUCN la incluyen entre los animales en peligro crítico de extinción, se la considera casi extinta de su hábitat natural desde el 2007, si bien existen algunos ejemplares en estado salvaje y otros en cautiverio, capturados para intentar preservar la especie. ¿Pero, se logrará? Un hongo mortal está poniéndolo difícil.

Los expertos volvieron a alertar sobre su vulnerablilidad a esta enfermedada cutánea en un foro organizado con motivo del Día Nacional de la Rana Dorada. Su principal enemigo, además de la contaminación y destrucción de su hábitat, está siendo la Chytridiomycosis.

“Si no hacemos algo pronto, sencillamente no vamos a encontrar más ranas doradas en estado salvaje en Panamá”, dijo el director del Centro de Conservación de Anfibios del zoológico panameño El Níspero, Edgardo Griffith.

Combatir el hongo que está acabando con la especie, sin embargo, no es nada fácil. No en vano, los ataques micóticos son una gran amenaza para los anfibios de todo el planeta y en general para la flora y la fauna en peligro de extinción, si bien hay algunos avances científicos que hacen mantener viva la esperanza. El descubrimiento del poder sanador de un zooplancton que se llama Daphnia magna podría ser un arma eficaz de control biológico.