Un nuevo arca de Noé para salvar especies de la sexta extinción masiva
Algunos científicos prevén que se produzca la sexta gran extinción de la historia, una extinción que hará desaparecer a casi todos los animales que habitan el planeta. La última gran extinción, producida hace 65 millones de años, acabó con los dinosaurios.

Ante esta situación dramática, los científicos creen que habría que crear un método para salvar algunas especies. Surgen algunas preguntas al respecto: ¿qué especies deberían ser salvadas?, ¿tienen algunas especies más importancia que otras?, ¿debería salvarse el ser humano, cuando, en realidad, es el máximo (¿el único?) responsable de esa extinción masiva?

Sea como sea, científicos de la Universidad de Nottingham han creado el Frozen Ark, el arca congelada, un búnker en el que se conservarán miles de células madre a 80 ºC bajo cero durante treinta años. Por lo que pueda pasar…

El objetivo es conservar el ADN de algunas especies animales que podrían desaparecer en los próximos años. Pero ya hay voces que opinan que deberían conservarse algunas especies por su interés particular.

Esta moderna arca de Noé, incluirá 1.130 clases de mamíferos y 1.183 de aves. Además, ya se creó un banco biológico de semillas de plantes y árboles. Hay otros proyectos que abarcan todo el reino animal, incluidos los insectos.

Los investigadores del Instituto Zoológico y del Museo de Historia Natural de Londres, que impulsan la idea, avisan de que, en la actualidad, la Tierra está sufriendo la mayor pérdida de especies desde la extinción de los dinosaurios. Además, el crecimiento de la población humana está destruyendo el hábitat porque se crean nuevas tierras agrícolas, por la sobrepesca y por la contaminación de los océanos.

Quizá acabaríamos antes si el ser humano se extinguiera y dejara vivir en paz al resto de las especies. Pero, como eso no va a ocurrir, hay que pensar en un criterio para elegir las especies más valiosas. Se podría ver desde diferentes perspectivas: desde criterios funcionales, favoreciendo a las especies que cumplen una misión única en la naturaleza; desde criterios evolucionistas, preservando la diversidad genética; o a partir de los puntos calientes, salvando ciertas zonas para salvar ecosistemas enteros que cuentan con una rica diversidad.