Una bombilla que consume un 80% menos de energía
Un grupo de investigadores españoles ha desarrollado una nueva bombilla de tecnología led que permite su implantación en sistemas de iluminación existentes a un coste muy bajo y ofrece la máxima calidad. El catedrático de Óptica de la Universidad de Vigo (UPV), Humberto Michinel, cuenta que se trata de un modelo que garantiza que nunca se sobrepasa la tolerancia de calor, de forma que su vida real puede llegar a las 55.000 horas (unos quince años). Además, su bajo coste le otorga un valor añadido.

El problema de las luces led es que es necesario controlar la temperatura para que no se fundan. La clave para poder desarrollar esta nueva bombilla ha sido simular por ordenador las condiciones en las que un led en contacto con un disipador mantendría la temperatura óptima.

Así, el equipo científico desarrolló una estructura fácil de implementar en una luminaria existente. Con dichos cálculos, han hecho un prototipo que está en fase de producción y comercialización a través de la empresa Energesis, surgida de la UPV y que coordina la prueba piloto. En el municipio de Aldaia, en Valencia, se han colocado estas bombillas en las luminarias de varias calles para la prueba y se ha comprobado que se ahorra hasta un 70% de energía.

Para el profesor del Grupo de Modelización Interdisciplinar de la UPV, Pedro Fernández de Córdoba, puede ser una revolución en el mundo de la iluminación. Es una solución desde el punto de vista calidad-precio, ya que su implantación tiene un bajísimo coste y la tecnología es impecable.

En España, hay una media de una luminaria por cada cuatro habitantes (en Europa, no es muy diferente), lo que supone que existan nueve millones de puntos de alumbrado público y un gasto de unos 1.000 millones de euros al año en iluminación pública. Con la nueva bombilla, se podría conseguir un ahorro del 80%.

Además, la tecnología led produce gran cantidad de luz de manera direccional, lo que supone que alumbra al suelo y no hacia todos los lados, por lo que también contribuye a disminuir la contaminación lumínica.