Uno de cada cinco invertebrados amenazado de extinción
Uno de cada cinco invertebrados está amenazado con la extinción, ha señalado Ben Collen, de la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL, por sus siglas en inglés), en referencia a un estudio elaborado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Puede parecer que animales como babosas, arañas, medusas, langostas, corales, o insectos como escarabajos y mariposas, para algunos, seres repulsivos, no son importantes para el medio ambiente. Pero nada más lejos de la realidad. Estos diminutos y, a menudo, invisibles seres vivos, realizan tareas cruciales que no son visibles al ojo humano, como las lombrices que reciclan desperdicios o las abejas que polinizan las cosechas, acciones esenciales para el equilibrio del sistema natural que están bajo amenaza.

Por muy pequeño que sea un animal, no está libre del mayor depredador, el ser humano, responsable, directa o indirectamente, de la presión sobre los invertebrados. “Los invertebrados son los ingenieros del ecosistema”, ha explicado Collen, ya que “producen muchas de las cosas de las que dependen los humanos y las producen gratis”. El ser humano es capaz de aniquilar hasta lo que le beneficia.

El informe señala que los invertebrados, criaturas que no tienen un esqueleto interno, se enfrentan a la pérdida de su hábitat, a la contaminación, a la sobreexplotación de recursos y al cambio climático. En definitiva, las mismas amenazas que sufren los animales “visibles”.

Entre los servicios que ofrecen, ayudando a los humanos cuya creciente expansión amenaza su propia supervivencia, se encuentran la purificación del agua, la polinización, el reciclaje de desperdicios y la fertilización de la tierra. El valor de la polinización de insectos en las cosechas, por ejemplo, se ha valorado en unos 153.000 millones de euros al año.

Un estudio de 1997 cifraba el valor económico de la biodiversidad de la tierra, gracias a criaturas a menudo despreciadas como gusanos, cochinillas y escarabajos, en 1.500 millones de dólares (más de 1.000 millones de euros) al año.