Ventajas de la poda de los olivos ecológicos
La poda de los árboles es siempre una oportunidad de oro para convertir esas ramas cortadas en biomasa con la que poder obtener energía a través de su quema de forma directa o mediante su transformación en pellets. En el caso de los olivares, además, dentro de las prácticas ecológicas de cultivo, la temporada de la poda no sólo supone quitar, sino también añadir.

Marzo es un mes típico para el arreglo de los olivos. Justo a las puertas de la primavera, antes de que salgan la flor, es el momento idóneo para completar el no laboreo con un enriquecimento de la tierra y una prevención de la erosión. Es ese añadido previamente eliminado del árbol, su esparcimiento por el suelo, el que protege el sol y permite obtener buenas cosechas sin necesidad de labrar, es decir, sin que entre la maquinaria.

Cultivo alternativo

Se conserva, así , la capa superficial del suelo, con lo que queda más protegido y el árbol saneado al haber eliminado las ramas que no conviene dejar por distintas razones como un mal crecimiento, por estar secas o, por ejemplo, debido a una altura que dificulta la recolección.

Ventajas de la poda de los olivos ecológicos
Los restos de la poda, por lo tanto, no se deben quemar para evitar peligro de incendio y reducir la huella de carbono del olivar. Por contra, además de esparcir las ramas y trozos más pequeños por el suelo, los de mayor tamaño se convertirán fácilmente en leña o, todavía mejor, dependiendo de la extensión del olivar se puede incluso vender a una planta de pellets.

Los pellets obtenidos a partir de los restos de la poda de los olivares siguen un proceso similar al de otros restos forestales. Incluso se realiza la transformación de los huesos de la oliva.