Vigilando la deforestación vía satélite las 24 horas del día
En todo el mundo, los bosques desaparecen. Se talan árboles para ayudar a impulsar el desarrollo humano, pero, en muchas partes, nadie supervisa esa tala. Un proyecto que utiliza satélites de la NASA quiere remediar esa falta de vigilancia de la deforestación ilegal. Se trata de un sistema de vigilancia las 24 horas del día en todo el planeta.

Investigadores de la NASA del Laboratorio Ames en California y Mongabay (un medio de comunicación especializado en medio ambiente) han creado el sistema de alerta Global Forest Disturbance. Cada tres meses, el sistema recopila los datos de la superficie de tierras de todo el mundo en busca de signos de pérdida de bosques de hasta cinco kilómetros cuadrados. La herramienta, según Rhett Butler, el fundador y editor en jefe de Mongabay, puede ayudar a periodistas y activistas a identificar áreas donde la deforestación está ocurriendo.

De hecho, Mongabay reclutará en Indonesia a periodistas locales para buscar lugares donde se esté perjudicando a los bosques. Unos cincuenta periodistas independientes van a ayudar en la vigilancia de la deforestación. El siguiente paso es que cualquier persona en el mundo pueda alertar con un mensaje de texto.

La idea es conocer en profundidad el problema: no sólo si hay deforestación, sino también si ésta es ilegal o si hay un conflicto social relacionado. En definitiva, mejorar la transparencia en el uso del suelo.

Los bosques, por otra parte, capturan carbono de forma masiva. Por tanto, la reducción de la deforestación es una forma de contribuir a la mitigación del cambio climático.

El sistema utiliza los datos satelitales para comparar los cambios en las imágenes de índices de vegetación forestal a escala global. Sólo recoge los cambios a gran escala, como las nuevas plantaciones o la tala.

En un futuro, quieren que esta herramienta sea mensual en vez de trimestral, como es ahora. Hasta ahora, las alertas provienen de áreas como el norte de Myanmar, Indonesia, Borneo y Nueva Guinea, así como Nigeria y Papua-Nueva Guinea.