Zonas con peligro de tsunamis 2013
Predecir los tsunamis es un imposible, aunque existen observatorios marinos que trabajan para poder advertir sobre su aparición unos instantes antes de que ocurran. Tan sólo serán unos segundos, tiempo suficiente para apagar plantas de gas, electricidad y así evitar mayores daños. Sin embargo, no poco puede hacerse más allá de esto e incluso resulta difícil identificarlos una vez formados, ya que pueden recorrer largas distancias en forma de pequeñas olas sin ser distinguidos y los sistemas de alerta se activan una vez se ha producido un terremoto, aunque las zonas más amenazadas sí están identificadas.

Las áreas que suelen tener mayor probabilidad de padecer un tsunami son el Océano Pacífico y Japón, fundamentalmente, y los sismos ocurridos recientemente son un claro recordatorio sobre el riesgo que sufre tal o cuál zona. En concreto, los sismos del 26 de agosto y del 5 de septiembre de 2012 en las costas de El Salvador y Costar Rica, respectivamente, advierten del riesgo de terremotos y tsunamis en la costa Pacífico de Centroamérica.

No en vano, el Océano Pacífico y sus mares cercanos se consideran las regiones más proclives a los tsunamis de todos los océanos del planeta y, por lo tanto, ello afectaría a los países cuyas costas bañan sus aguas.

Japón no se queda atrás. Las costas japonesas podrían padecer nuevos maremotos de intensidad similar o superior a la padecida hace por la costa nordeste del país en el 2011, con olas de 14 metros que resultaron devastadoras. Fue el terremoto de mayor magnitud de la historia de Japón, que dejó más de 15.000 muertos, sembró el caos y, según cálculos del gobierno japonés, obliga a estar preparados para otro terremoto.

En concreto, tras el terremoto de 8 grados ocurrido a principios de febrero en el sureste de las Islas Salomón y su posterior tsunami, se está bajo aviso por lo que pudiera ocurrir. En Japón, la alerta es constante.

El arrecife australiano

En Australia también se ha alertado de la amenaza de un tsunami cerca de la Gran Barrera de Coral, donde se ha encontrado que un Bloque Noggin, una losa gigante de cerca de un kilómetro cúbico, está empezando a romper el borde del arrecife, pudiendo provocar un tsunami. Que ocurra sólo es cuestión de tiempo, y se desconoce de cuánto.

Zonas con peligro de tsunamis 2013
Un terremoto podría provocar un desprendimiento que crearía unas olas de gran altura, con la fuerza de un tsunami. Los expertos advirtieron que en el mundo existen muchas más áreas submarinas a punto de quebrarse, por lo que suponen un riesgo real de tsunami, quizás inminente.

Archipiélago de Hawaii

Otra predicción con fecha indeterminada de un posible tsunami en las islas Hawaii está relacionado con los cambios climáticos y se produce cada cien mil años, señala la Unión Geofísica Americana. En este caso, el aumento del nivel del mar cuando el clima es más cálido y húmedo afecta a la estabilidad de las laderas destruyendo los volcanes y produciendo deslizamientos de tierra. La consecuencia sería un tsunami de 300 metros de altura en el Océano Pacífico que acabaría con las islas por los deslizamientos de la tierra.

¿Pero, cuándo? Se desconoce, en cualquier momento. Puede que pronto, mañana, o dentro de unas décadas, siglos.. Lo único que sabemos es que Hawaii ha registrado un total de 15 grandes deslizamientos en los últimos 4 millones de años, y el último sucedió hace cien mil mil años. Y lo mismo ocurre en el lago Lenan en Suiza, expuesto a sufrir nuevos tsunamis devastadores, advierten los expertos.

Mediterráneo, riesgo mínimo

Los tsunamis están íntimamente relacionados con los terremotos y aunque no todos provocan grandes olas, algunos sí lo hacen. En el Mediterráneo, el riesgo de tsunami de gran magnitud es mínimo, aunque la península ibérica está considerada como una zona de alto riesgo. Pero, en general, la probabilidad de que ocurra siempre es una incógnita, tanto en este punto del globo como en cualquier otro.

Zonas con peligro de tsunamis 2013
Si bien en los últimos ocho años se han producido los tsunamis más grandes de los últimos cincuenta años, y que la ciencia asocia la liberación de estrés en las placas, no puede afirmarse que en el futuro vayan a seguir a un ritmo tan intenso.

Afortunadamente, los futuros sistemas de alerta en el Océano Índico, Atlántico Noreste, Mediterráneo y Mar Caribe ya están sentando sus bases para constituirse, siguiendo los pasos de los observatorios del Pacífico, la zona de mayor riesgo. Pero todavía hay mucho que avanzar, y no sólo en la creación de observatorios, sino en los mecanismos de predicción. Hoy por hoy, la predicción sigue siendo un sueño inalcanzable.