Podar rosales: cómo y cuándo

Podar rosales: cómo y cuándo

Los rosales cuentan con una gran cantidad de variedades, que pueden ir desde los arbustos en jardín o maceta a la forma de setos o de tipo trepador. Sus flores, las rosas, son unas de las más apreciadas en jardinería en todo el mundo, y especialmente en los países occidentales se les atribuyen un gran sentido romántico o de otros tipos, en función de su color.

Sin embargo, para que un rosal esté sano, mantenga la forma deseada y dé una buena cantidad de flores, deberemos podarlo regularmente. Si quieres saber cuándo y cómo podar los rosales, acompáñanos en este artículo de EcologíaVerde.

Cuándo podar los rosales - la mejor época

Habitualmente, la mejor época para realizar la poda del rosal es en el mes de marzo, una vez las heladas han terminado. Sin embargo, todas las zonas no tienen los mismos climas, y en algunos lugares son habituales las heladas tardías. En ese caso, es mejor retrasar la poda hasta que estés seguro de que no va a haber más heladas.

Esto debe hacerse así porque los nuevos brotes, que crecen rápidamente estimulados por la poda, no tienen la fuerza para soportar una helada y, si podamos demasiado pronto, toda la función de estimular el crecimiento de la poda se echa a perder. Además de la poda anual, con los rosales es necesario mantener una atención individual todo el año, retirando siempre las rosas que se sequen conforme lo hagan.

Cómo podar los rosales paso a paso

Al podar un rosal, como con cualquier otra planta, lo más importante es siempre desinfectar la herramienta de poda adecuadamente antes de usarla, así como al terminar de podar cada rosal y antes de empezar con el siguiente. De esta forma, nos evitamos posibles infecciones de enfermedades, como los hongos, entre nuestros distintos rosales. Aquí te ofrecemos una guía de jardinería sobre las Plagas y enfermedades de los rosales, para que puedas identificarlas y, así, tratarlas y prevenirlas.

En las podas, debes realizar siempre cortes limpios, en diagonal y por encima de brotes que estén orientados hacia el exterior, de forma que el rosal no crezca hacia sí mismo, lo que sería problemático con el tiempo. A continuación, vamos a ver cómo podar los rosales según dónde están plantados o su tipo:

Cómo podar los rosales plantados en suelo

Al podar rosales plantados en un terreno, si son de tipo arbustivo no son necesarias apenas medidas adicionales. Los rosales de este tipo simplemente necesitan ser saneados de ramas secas o en mal estado, así que solo necesitas centrarte en podar solo lo que no esté en buenas condiciones.

Cómo podar los rosales en maceta

Si vas a podar rosales en maceta sigue estos pasos:

  1. Elimina los brotes muertos o débiles igual que ocurre con los rosales de tipo arbustivo.
  2. Poda también los otros brotes dejando entre 4 y 7 yemas.
  3. Puedes elegir dos o tres brotes principales y dejarlos algo más largos.

Puede parecer una poda algo agresiva, pero ayudará a que tu rosal se mantenga fuerte y joven.

Cómo podar los rosales trepadores

Podar rosales trepadores también es sencillo:

  1. Céntrate primero en eliminar todos los brotes que no estén sanos o que parezcan demasiado débiles.
  2. Una vez hecho esto, deja espacio entre los distintos brotes para que los nuevos puedan crecer, y poda por la base cualquier brote con más de 5 años de antigüedad.
  3. Ten en cuenta que si tu rosal trepador es de una variedad con varias floraciones, lo habitual es dejar la poda para el verano.

Para completar esta información, te recomendamos este otro artículo sobre los Rosales trepadores: cuidados y poda.

Además, como consejo para mejorar la poda, en todos los tipos de rosales rosales asegúrate de eliminar los chupones siempre, que roban una gran cantidad de vitalidad a la planta.

Cómo podar los rosales viejos

Los rosales viejos necesitan de podas especialmente cuidadosas, sobre todo si pretendemos que la planta se mantenga joven y con una floración abundante. Por ello, será necesario practicar una poda bastante severa, que deje la planta con una altura de no más de 30 cm o 40 cm, y aplicando todas las medidas antes mencionadas.

Es especialmente importante que los cortes sean limpios y hechos con una herramienta muy afilada, así como que sean en diagonal, para que no se acumule agua de riego o lluvia sobre la sección cortada, lo que podría acabar propiciando la formación de hongos.

Aprovecha esta poda severa para reorganizar la estructura base de la planta si tenía ramas demasiado juntas que pudieran molestarse entre ellas y, además, asegúrate de aplicar abono orgánico durante los meses posteriores a la poda para dar a la planta nutrientes que la ayuden a crecer de nuevo con la fuerza necesaria. El humus de lombriz es siempre una muy buena opción.

Para terminar, aquí te ofrecemos algunos Consejos para cuidar un rosal.

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