Tormentas solares: qué son y consecuencias

Tormentas solares: qué son y consecuencias

El Sol, una bola caliente de gases incandescentes situada en el centro del sistema solar, es una "enana amarilla" que constituye la fuente de nuestra vida. No obstante, nuestra estrella también puede a veces liberar enormes cantidades de energía y partículas, algunas de las cuales llegan a la Tierra y podrían llegar a causarnos grandes daños. ¿Hasta qué punto deberíamos preocuparnos por los posibles efectos de una tormenta solar? Desde EcologíaVerde, te traemos todos los detalles para comprender qué son las tormentas solares y sus consecuencias más probables.

Qué son las tormentas solares

Una tormenta solar, también conocida como tormenta geomagnética, es un episodio de mayor emisión de viento solar o también de eyecciones de masa coronal que, cuando resultan lo bastante intensas, producen alteraciones en la magnetosfera de la Tierra. Veamos esto con más detenimiento.

Recordemos que el viento solar es un flujo o una corriente de partículas cargadas eléctricamente (electrones y protones principalmente) que el Sol emite de manera continua en todas direcciones hacia el espacio. Pues bien, cuando este flujo es más intenso de lo normal, se generan tormentas solares.

Por otra parte, una eyección de masa coronal es una especie de explosión solar que trae consigo una espectacular eyección de materia, más concretamente de plasma solar con propiedades magnéticas.

El Sol atraviesa diferentes fases, ya que cada 11 años sus polos magnéticos se invierten y este abandona su relativa calma para mostrarse intensamente activo. Es en el pico de actividad solar o en el máximo solar cuando se dan con más frecuencia las eyecciones de masa coronal y también cuando más tormentas solares hay.

Las alteraciones en la magnetosfera terrestre que se producen de estas dos formas, consisten en un aumento de las corrientes eléctricas en la ionosfera y en la propia magnetosfera.

Te dejamos este otro artículo sobre Qué es el viento solar y cómo afecta a la Tierra para que tengas más información sobre el tema.

Etapas de las tormentas solares

Continuamos este artículo describiendo cuáles son las tres etapas en las que se dividen las tormentas solares, si bien no todas las etapas tienen por qué darse.

  • Erupción solar: sucede en la parte superficial del Sol, concretamente sobre las regiones más activas. En esta etapa se libera una inmensa cantidad de radiación electromagnética de todas las longitudes de onda del espectro, desde rayos gamma (los de menor longitud de onda) hasta llegar a las ondas de radio (las de mayor longitud de onda).
  • Fulguración solar: la radiación generada en la erupción solar tarda en chocar contra la Tierra unos 8 minutos. Entonces, los rayos X y los rayos ultravioleta ionizan (o producen iones) en la parte superior de la atmósfera. De esta manera, ya sabemos cuánto tarda en llegar una tormenta solar a la Tierra.
  • Eyección de masa coronal: tras la fulguración solar, aunque no siempre, se emite la nube de plasma conocida como eyección de masa coronal y, cuando esta se dirige en dirección a la Tierra (y en función de la orientación que tenga el campo magnético terrestre), puede provocar ciertos daños que veremos más adelante.

Ahora que ya conoces las etapas, vamos a ver qué pasa cuando hay una tormenta solar.

Consecuencias de las tormentas solares

¿Qué impactos puede acarrear una tormenta solar o tormenta geomagnética? La respuesta a esta pregunta depende de la magnitud o potencia de las erupciones solares. Por lo general, el resultado es un incremento de auroras polares, pero a veces también podrían acarrear otros efectos más importantes.

Los más destacados serían:

  • Pueden dañar la salud de los astronautas.
  • Corroen tuberías.
  • Provocan interferencias en las comunicaciones por radio (radiocomunicaciones de onda corta).
  • Estropean la electrónica de los satélites.
  • Afectan a los sistemas de navegación (señales de GPS).
  • Ocasionan apagones en las redes de distribución eléctrica, causados por los daños en transformadores eléctricos.

Para evitar que los apagones en la red eléctrica perjudiquen al transporte, al sistema bancario, a las comunicaciones e incluso a la atención sanitaria, la única solución es disponer de un sistema de alerta en el espacio que vigile constantemente el Sol, de modo que permita tomar las precauciones necesarias. Al efecto, los satélites pueden ser reorientados o apagados provisionalmente y en la superficie terrestre se pueden desconectar las redes eléctricas durante un tiempo.

En cuanto a los astronautas, como precaución, deben refugiarse en la zona más blindada de su astronave cuando hay tormentas solares. De este modo, su cuerpo no acumulará tanta radiación, la cual puede aumentar el riesgo de que desarrollen cáncer.

Evento Carrington

Para terminar, os hablamos acerca del interesante evento Carrington. Se trata de la tormenta solar más intensa registrada a lo largo de la historia, tuvo lugar en el año 1859 y fue observada por el astrónomo inglés Richard Carrington.

La produjo una eyección de masa coronal que permitió la formación de auroras incluso en lugares tropicales como Hawái, Cuba, El Salvador y Jamaica. Incluso dicen que eran tan sumamente brillantes que los periódicos se podían leer sin problema, como si estuvieran a plena luz del día.

En el siglo XIX no existía una sociedad tan electrificada como la actual, por lo que sólo hubo repercusiones en la red de telégrafos, los cuales se vieron afectados alrededor de todo el globo. Se cuenta que incluso se quemó el papel telegráfico y los operadores recibieron leves descargas eléctricas.

Hoy en día, en una sociedad sumamente tecnológica, está claro que las consecuencias podrían llegar a ser mucho peores.

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Bibliografía
  • Wheeler T., Wheeler M. (2020). El Universo. Escrito en colaboración con el JPL de la NASA. Barcelona. Editoral Geoplaneta.
  • National Geographic. (2018). Galaxia. Barcelona. Editorial RBA.