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Árbol magnolio: cuidados

 
Por Mª Belén Acosta, Técnica en jardinería y recursos naturales y paisajísticos. 15 junio 2022
Árbol magnolio: cuidados

El magnolio es uno de los árboles más apreciados por los aficionados a la jardinería. Tanto es así que se le apoda el rey del jardín por su gran belleza y porte, debido en buena parte a su espectacular floración.

Si quieres aprender más sobre los cuidados del árbol magnolio para que sus flores alegren cada uno de tus veranos, acompáñanos en este artículo de EcologíaVerde en el que verás una guía completa de sus cuidados.

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Características del árbol magnolio

Su nombre científico es Magnolia grandiflora L., pero todos lo conocemos comúnmente como magnolio y como magnolia a su flor. Se trata de un árbol de crecimiento bastante lento pero que, con los cuidados y el tiempo necesarios, puede llegar a alcanzar un tamaño muy considerable (de hasta 30 metros), como es el caso del conocido espécimen junto al Museo del Prado, en la capital española.

Se usa principalmente como árbol ornamental, y es que esta planta con origen en Florida y Texas, cuando recibe los cuidados necesarios nos regala desde la primavera hasta el otoño con sus preciosas flores, las magnolias. Son flores de gran tamaño y perfume, tan vistosas y espectaculares que resulta imposible no verlas y olerlas. Sus pétalos son de colores blanco, crema o rosados y sus frutos resultan poco interesantes. Las hojas del magnolio son también grandes, perennes y de forma ovalada, duras al tacto y de un intenso tono de color verde.

En este otro post puedes conocer 20 árboles ornamentales.

Ubicación del magnolio

El magnolio es un árbol adaptado a climas cálidos, por lo que su ubicación ideal es o bien a pleno sol, o con algo de sombra durante las peores horas de insolación, así como resguardado en la medida de lo posible del viento.

El árbol puede crecer razonablemente bien en semisombra, pero sus floraciones serán mucho más breves y menos espectaculares así, si es que llegan a darse, y su crecimiento resultará aún más lento.

Además, es importante plantar el magnolio siempre de forma aislada, apartado de otros árboles e incluso de edificios, de nuevo en la medida de lo posible. Puede cultivarse en maceta pero, como es lógico, su crecimiento se verá muy reducido.

Árbol magnolio: cuidados - Ubicación del magnolio

Clima para el magnolio

Los rangos de temperaturas son especialmente importantes para los magnolios jóvenes, pues una vez crece y madura el árbol se vuelve más resistente.

Los especímenes jóvenes o sin aclimatar no toleran el frío ni las heladas a causa de su entorno cálido original, por lo que si los inviernos en tu zona son fríos, tendrás que proteger a tu magnolio durante los inviernos con tela aislante para plantas o de alguna otra forma.

Suelo para el magnolio

Este es otro punto clave en los cuidados de este árbol, y es que el rey del jardín necesita suelos ácidos; es un árbol acidófilo. Esto quiere decir que si el suelo no es lo suficientemente ácido, tu magnolio empezará a sufrir de clorosis férrica y, con el tiempo, su condición puede empeorar afectando no solo a su crecimiento, sino también a su salud general.

No le convienen los suelos arcillosos ni los calcáreos, necesitando de suelos frescos y aireados. Lo mejor si tienes tiempo es preparar tu suelo acidificándolo con alguno de los muchos métodos disponibles, como el quelato de hierro, un buen tiempo antes de plantarlo. Si tu magnolio ya está plantado y sufre de clorosis tendrás que darte prisa con el tratamiento para que el árbol no sufra demasiado.

En este enlace verás más sobre las Plantas acidófilas: qué son, ejemplos y cuidados.

Árbol magnolio: cuidados - Suelo para el magnolio

Abonado del magnolio

Lo mejor es que abones regularmente tu magnolio durante los meses cálidos con un fertilizante para plantas acidófilas, que además de nutrir al árbol mantendrá adecuado el pH del suelo. Sin un abonado adecuado, es difícil que tu magnolio dé flores bonitas en los meses cálidos, así que aplica el fertilizante siguiendo las instrucciones del fabricante. El magnolio agradecerá también el aporte de fertilizantes orgánicos, como el humus de lombriz o el compost, ecológicos y de gran valor en nutrientes y beneficios.

Riego del magnolio

El riego del magnolio joven debe ser frecuente, para mantener siempre un nivel leve de humedad en el suelo. Ojo, esto no debe confundirse nunca con encharcar el suelo, lo que sería muy perjudicial para el árbol. Puedes ayudar al suelo a mantener cierta humedad tras el riego con un mulching de superficie, que te permitirá no tener que regar en demasiada abundancia. Una vez el magnolio madure, los riegos se volverán mucho más espaciados, ya que el árbol necesitará una cantidad de agua inferior.

No riegues tu magnolio con agua del grifo si en tu zona esta tiene mucho contenido de cal, ya que volverías el suelo alcalino y le provocarías al árbol clorosis. Usa agua de lluvia o, si no es posible, deja reposar el agua durante 24 horas antes de usarla en el riego para que los minerales se depositen y se queden en el fondo.

Aquí puedes leer sobre Cuándo regar las plantas.

Poda del magnolio

En este árbol la poda no es necesaria. Bastará con que le retires, como a cualquier planta, las hojas y ramas que se encuentren en mal estado y, más allá de eso, puedes aplicarle podas de formación a tu gusto, que normalmente se centran en retirar ramas inferiores para potenciar el crecimiento de las ramas superiores.

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