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Cuidados del culantrillo

 
Por Mª Belén Acosta, Técnica en jardinería y recursos naturales y paisajísticos. 27 agosto 2020
Cuidados del culantrillo

El helecho culantrillo es una popular planta de interior que recibe una gran cantidad de nombres según las distintas zonas del mundo. Algunos de ellos son planta cabello de Venus, culandrillo, culantrillo de pozo, capilera, brenca, hierba de las fuentes o arañuela, aunque su nombre científico es Adiantum capillus veneris.

Si quieres aprender más acerca de este helecho, muy popular como planta ornamental, acompáñanos en este artículo de EcologíaVerde sobre los cuidados del culantrillo, pues encontrarás una guía práctica muy útil para mantener esta planta en buen estado en tu casa.

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Características del culantrillo

Se trata de una especie nativa tanto en la zona oeste y sur de Europa como de la de América tropical, donde podemos encontrarla frecuentemente adherida a muros o paredes de grutas, así como junto a arroyos, en zonas habitualmente de semisombra y húmedas.

Otra de las características del culantrillo es que, habitualmente, no supera los 40 cm de altura, siendo lo común que se mantenga en un tamaño inferior a este, uno de los motivos por los que es muy apreciado como planta de interior.

Cuidados del culantrillo - Características del culantrillo

Clima, luz y ubicación del culantrillo

Este helecho recibe su nombre popular de hierba de las fuentes por su disposición natural a encontrarse cerca de estas y de arroyos. Por ello, es fácil llegar a la conclusión que es una planta que necesita de un clima algo fresco, abundante humedad y estar protegido de la incidencia directa de la luz solar.

Así, el culantrillo tiene su temperatura ideal alrededor de entre 15 ºC y 20 ºC, aunque puede llegar a soportar temperaturas mínimas de hasta 5 ºC e incluso heladas leves puntuales.

Aunque tiende a usarse como planta de interior, lo cierto es que el cabello de Venus puede plantarse en exterior sin ningún problema, siempre que le busquemos una ubicación protegida del sol directo, aunque es importante tener en cuenta que sus raíces se extienden con gran facilidad, expandiendo la planta mucho. En interior, bastará con ubicar la maceta en alguna habitación luminosa pero alejada de las ventanas y otras fuentes de luz, o cubriendo estas con cortinas que la tamicen para proteger al helecho.

Riego del culantrillo

Si protegerlo de la luz directa es una de las bases del cuidado de esta planta, mantener el ambiente húmedo para ella es sin duda la otra. El culantrillo necesita una humedad constante, por lo que hay que regar el sustrato muy a menudo para mantenerlo continuamente húmedo.

Debido a esto, son muchos los que recomiendan el riego por capilaridad, que consiste en sumergir la maceta en agua, a ser posible templada, para que la tierra absorba toda la humedad que necesita. Eso sí, en estos casos es vital que la maceta cuente con agujeros de drenaje, o el agua acumulada podría causar problemas de pudrición en las raíces o de ahogo de la planta.

También es necesario pulverizar sus hojas de forma regular para que el ambiente se mantenga húmedo en torno a ella. De hecho, es muy común colocar los culantrillos en los cuartos de baño luminosos, puesto que la humedad de las duchas diarias ayuda a mantener la planta en un estado óptimo, y es que las pequeñas salpicaduras frecuentes le son muy beneficiosas.

Cuidados del culantrillo - Riego del culantrillo

Sustrato y abono para el culantrillo

Esta planta agradece contar con un sustrato ligero y rico en materia orgánica, que mantenga bien la humedad. Puedes preparar tu propia mezcla combinando una parte de turba, una parte de fibra de coco y una parte de humus de lombriz, a la que debes añadir después un puñado de vermiculita y perlita para mejorar su capacidad de retención de agua. Tendrás así un sustrato muy rico en nutrientes y microorganismos beneficiosos, además de ligero, con un buen drenaje y a la vez buena capacidad de retención de humedad.

En cuanto al abono, durante los meses cálidos agradece un aporte de abono común o de materia orgánica en forma de humus de lombriz cada 15 días, que le ayudará a mantenerse fuerte y verde.

Cuidados del culantrillo - Sustrato y abono para el culantrillo

Hojas secas en el culantrillo

Si tu culantrillo tiene las hojas marrones muy probablemente se deba a que la planta está recibiendo un exceso de luz, especialmente si ocurre durante los meses cálidos. El cabello de Venus no tolera la incidencia solar directa, así que necesitarás colocarlo en un lugar más protegido o cubrir la ventana o fuente de luz con una cortina que la mitigue.

También puede deberse a una falta de riego. El proceso de cómo recuperar un culantrillo seco pasa por el método de riego mencionado arriba: sumerge la maceta en agua templada durante cinco minutos, y después colócala en un lugar de temperatura suave. En no muchas semanas debería empezar a rebrotar.

En cambio, si la marchitez en las hojas aparece durante el invierno, lo probable es que se deba a que el sustrato o la tierra no ofrecen suficiente drenaje y la planta sufre de exceso de humedad. Si esto ocurre, saca el cepellón de la maceta y envuelve sus raíces en papel absorbente. Poda las zonas con mal aspecto, vuelve a plantarlo en un nuevo sustrato, o con una parte del antiguo y un aporte de nuevo, y deja de regarlo y de pulverizarlo una temporada.

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