Cualquiera que monte una fiesta en casa, puede hacerlo de una manera más sostenible. Sólo hay que reutilizar los vasos en vez de usar uno cada vez que nos sirvamos una copa (si se quiere ser un punto más radical y divertido se debería dar un único vaso a cada invitado: quien lo pierda, no bebe), separar los residuos y separarlos para su reciclaje posterior o apagar las luces de las salas o habitaciones donde no haya nadie y, en general, crear un ambiente con poca luz (más ecológico y más apropiado para la ocasión).
Pero una empresa ha ido más allá y ha trasladado este concepto de fiesta sostenible fuera de las casas, a los locales de copas. Se trata de la empresa Sustainable Dance Club, que cree que la diversión y asumir la responsabilidad medioambiental pueden ir de la mano. El beneficio no es el único motor de una economía ni de una sociedad. Mucha gente quiere contribuir a un mundo mejor… mientras se divierte. Esta original empresa apuesta por las tres P: people, planet, party (gente, planeta, fiesta).




























































