La capacidad de energía renovable crece a un ritmo récord
La capacidad de energía renovable creció a su ritmo más rápido de su historia en 2013, y actualmente produce el 22 por ciento de la electricidad mundial, según revela el último informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Sin embargo, el futuro se vislumbra sombrío para la energía verde, y no sólo porque se espera una lentificación, sino porque ésta acabará con las pocas posibilidades que teníamos de frenar el calentamiento global.

La AIE se muestra tan optimista sobre la capacidad colectiva para genera energía renovable, en vistas del ritmo anual alcanzado, y al mismo tiempo tremendamente pesimista, si bien se espera que en 2020 energías renovables como la eólica o la solar alcancen el 26 por ciento.

La capacidad de energía renovable crece a un ritmo récord

Dos ciclistas italianos recorren 2.500 km contra el maltrato animal
Los viajes que son en sí mismos un destino, y además solidario, bien merecen recorrerse una y otra vez. Por lo pronto, Paolo Barbon y Matteo Simone, dos ciclistas turineses que buscan concienciar sobre el maltrato animal, han recorrido ya un par de veces en sus bicis un trayecto de 2.500 kilómetros, atravesando Italia, Francia y España.

Su ruta “Bikes for Animals” los llevó a recorrerlo por primera vez en el año 2012 cuando estos deportistas, que sobre todo son seres humanos empáticos con el sufrimiento animal, decidieron hacer lo que mejor saben para llamar la atención sobre esta lacra social, incluyendo la tauromaquia.

Dos ciclistas italianos recorren 2.500 km contra el maltrato animal

Las “3R” ecológicas: reducir, reutilizar y reciclar
Las “3R” de la ecología, Reducir, Reutilizar y Reciclar, dan nombre a una propuesta fomentada inicialmente por la organización no gubernamental GreenPeace, que promueve 3 pasos básicos para disminuir la producción de residuos y contribuir con ello a la protección y conservación del medio ambiente. El concepto de las “3R” pretende cambiar nuestros hábitos de consumo, haciéndolos responsables y sostenibles. Para ello, se centra en la reducción de residuos, con el fin de solventar uno de los grandes problemas ecológicos de la sociedad actual.

Como se ha publicado recientemente, en nuestro país, la producción total de residuos urbanos se sitúa en torno a los 25 millones de toneladas, cifra que equivale aproximadamente a 464 kilos al año por habitante, y de los cuales solo se recicla o utiliza para compostaje un 27%, lo que nos sitúa 15 puntos por debajo de la media europea. Desde el punto de vista medioambiental, y como han venido reclamando muchas organizaciones, estos datos son alarmantes y su sostenibilidad a medio plazo es prácticamente imposible. Así, la implantación social de los hábitos de Reducción, Reutilización y Reciclaje, acompañada de un cambio de mentalidad drástico y generalizado, se plantea como el único camino posible para una disminución considerable de las cifras antes mencionadas.

Las “3R” ecológicas: reducir, reutilizar y reciclar

Responsabilidad social medioambiental en las empresas
Todos somos conscientes de que para crear un modelo de sociedad sostenible, hay que incluir en ella a las empresas como agentes con capacidad para dar respuesta a las necesidades de la humanidad y avanzar en los proyectos sociales.

Hoy en día las empresas son los principales impulsores de la economía, los elementos que alimentan al mercado y regulan el equilibrio entre la oferta y la demanda. Sin embargo las empresas son mucho más que eso: no hay que olvidar que además del descomunal impacto social, laboral y económico que causan en la sociedad, también lo producen a nivel medioambiental. Por ello es indispensable trazar una línea de actuaciones para la sostenibilidad del planeta.

El poder de las empresas es cada vez mayor debido a factores como la globalización, la flexibilidad de los mercados o la externalización de la producción. Las leyes estatales de cada país resultan cada vez más insuficientes y se quedan cortos a la hora de obligar a las grandes compañías a reducir el impacto medioambiental. Sin la colaboración y la voluntad expresa de las empresas, los esfuerzos gubernamentales son a todas luces, ineficaces.

La Responsabilidad Social Empresarial

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE), es el resultado del compromiso por parte de las empresas para respetar el medio ambiente y fomentar prácticas de desarrollo sostenible. Gracias a este compromiso, las pequeñas y grandes empresas se comprometen a preservar las condiciones medioambientales y a llevar a cabo su actividad de forma responsable y sostenida.

Un factor decisivo para la toma de iniciativas por parte de las compañías, es la presión social, cada vez más concienciada con el impacto medioambiental negativo. Esto hace posible que las empresas adopten decisiones unilaterales y voluntarias como por ejemplo la sustitución de sus flotas contaminantes, por vehículos híbridos para disminuir la emisión de CO2. La sociedad valora positivamente este tipo de acciones reconociéndolo con el consumo de sus productos.

Las actuaciones de esta índole tienen un recorrido de doble dirección:

• Por un lado sirven de “efecto llamada” para que otras empresas adopten el mismo compromiso.
• Por otro lado, al intentar mejorar su reputación, el cliente premia el esfuerzo por su compromiso medioambiental.

La RSE es un instrumento perfecto para impulsar el avance social, por el que las empresas que quieran realmente ser competitivas, deberán adoptar la excelencia tanto en lo que respecta a sus empleados como en lo concerniente al medio ambiente y al entorno.

El compromiso medioambiental es un elemento imprescindible para que las empresas innoven y se modernicen para conseguir una economía más competitiva y global, además de ser un vehículo social para el fomento de la dignidad en el trabajo y el desarrollo sostenible.

Responsabilidad social medioambiental en las empresas

Responsabilidad Social y desarrollo sostenible

Ya en el año 1972, la ONU lanzó una primera advertencia sobre las consecuencias del impacto medioambiental ocasionadas por la actividad humana. En 1987, la Primera Ministra noruega, Gro Brundtland, definió oficialmente lo que significaba el desarrollo sostenible calificándolo como: “aquél que permite satisfacer las necesidades del presente sin perjudicar la posibilidad de que las generaciones venideras puedan atender a sus propias demandas”. Brundtland también definió el concepto de Empresa Responsable y Sostenible:

- Ser viable económicamente
- Ser beneficiosa para la sociedad
- Ser sostenible ambientalmente y respetuosa con el entorno

Un año después, en 1988, se alertaba a la población mundial sobre los peligros reales del calentamiento global. La Organización Meteorológica Mundial y Naciones Unidas para el Medio Ambiente crearon una asociación internacional sobre el cambio climático, a través de la cuál se pedía a la comunidad internacional que adoptara las medidas necesarias para evitar o minimizar los efectos del sobrecalentamiento.

En 1997, en Río de Janeiro se redactó el borrador de Referencia de la Carta de la Tierra para el debate y consulta que fue ampliamente secundado en todo el mundo.

Todos estos datos recordatorios sirven para demostrar que en las últimas décadas muchas empresas y multinacionales se han sumado al sostenimiento medioambiental, incorporando a sus estrategias el respeto y mantenimiento del entorno. Desde finales de los años 90 existe una red empresarial comprometida con el desarrollo sostenible compuesta por más de 160 multinacionales que consideran que la RSE es vital para avanzar hacia un futuro sostenible mediante una mezcla responsable del crecimiento económico, el equilibro ambiental y el progreso.

Responsabilidad social medioambiental en las empresas

Cómo nos afecta el cambio climático

Los efectos del cambio climático y el calentamiento global ya comienzan a ser evidentes, aunque según los expertos, el proceso aún puede ser reversible si gobiernos y empresas toman las medidas oportunas. El calentamiento global no afecta a todos por igual ya que las zonas más pobres y pobladas del planeta son y serán las más afectadas y vulnerables.

- El calentamiento provoca un aumento obvio de las temperaturas. Este sin duda es la primera consecuencia directa del cambio climático. Si se continúa con la tendencia actual, la temperatura en la tierra habrá aumentado hasta en 4º en el 2050.
- Derretimiento de los polos. El deshielo en los polos cada vez es más evidente y rápido. Esto provoca avalanchas e inestabilidad en las superficies. El nivel del mar ha aumentado notablemente en los últimos años a consecuencia del deshielo.
- Aumento del nivel y temperatura marítima. Esto hace que muchas localidades situadas en las riberas de los ríos o en primera línea del mar se vean seriamente amenazadas.
- Aumento de la virulencia de los fenómenos atmosféricos, peligro de extinción de especies animales y vegetales y efectos devastadores sobre la agricultura y los bosques.

Lavadoras ecológicas
Vivimos en un mundo que se agota. Debemos empezar a cuidar el medio ambiente en todos los ámbitos de nuestra vida, sobre todo en aquellos que forman parte de nuestro día a día. No somos conscientes del gasto de agua diario que supone, por ejemplo, las tareas en la cocina.

Para lavar los platos a mano gastamos 100 litros en 10 minutos, y un lavavajillas necesita entre 19 y 30 litros por ciclo. Un grifo mal cerrado que gotea malgasta entre 150 y 200 litros diarios y una lavadora puede llegar a gastar 200 litros por carga completa. Las lavadoras que más agua gastan son las de carga superior, mientras que las de carga delantera gastan entre 38 y 91 litros por 7 kilos de carga completa.

Lavadoras ecológicas

La dieta ecológica: alimentación bio
La dieta ecológica, también conocida como alimentación bio está basada en el consumo de productos orgánicos frescos libres de residuos tóxicos procedentes de pesticidas, antibióticos o fertilizantes no naturales. Generalmente, la elección de este tipo de dieta va unido a un cambio en el estilo de vida. Las personas que eligen una dieta ecológica suelen tener una serie de características comunes:

- Controlan la ingesta de sal. Sólo usan sal marina.
- Hacen ejercicio con regularidad.
- No comen alimentos industrializados.
- Comen con frecuencia fruta y verdura.
- Comen alimentos sin aditivos.
- Procuran no usar el vehículo para sus desplazamientos, sustituyéndolo por la bicicleta o el transporte público
- Llevan una vida metódica y ordenada. Procuran reducir sus niveles de estrés.
- Intentan equilibrar trabajo con vida privada.

La dieta ecológica: alimentación bio

Biodegradabilidad: ejemplos de productos biodegradables
En la actualidad es muy común escuchar conceptos tales como “este es un envase biodegradable” o “son sustancias biodegradables”, la idea de biodegradabilidad está a la orden del día pero ¿a qué se refiere?. Conozcamos en que consiste la Biodegradabildad y que repercusión tiene en la naturaleza y en nuestra rutina diaria.

La biodegradación es la facultad que poseen algunas sustancias en descomponerse en otros componentes químicos en un periodo corto y reintegrarse en la tierra, con las condiciones ambientales adecuadas. Es un concepto íntimamente relacionado con la ecología, por poseer, la biodegradación, la capacidad de reutilizar las sustancias.

Existen dos tipos de degradación fácilmente diferenciables:
• Degradación Aerobia. Esta es la que se realiza en contacto con el oxígeno.
• Degradación Anaeróbica. En este caso el proceso es realizado en ausencia de oxígeno.

Biodegradabilidad: ejemplos de productos biodegradables

Consejos para tener un huerto en casa
Tener nuestro propio huerto es una idea que cada vez se plantean más personas. La posibilidad de consumir los productos que nosotros mismos cultivamos puede tener innumerables beneficios. Para empezar, tendremos la certeza de que lo que comemos es totalmente saludable y está libre de pesticidas y tóxicos, ahorraremos gastos y visitas al supermercado, estaremos en contacto con la naturaleza y nos alejaremos del estrés dedicando cada día un poco de tiempo y cariño a una labor nueva y apasionante. Es evidente que suena bien.

Lo primero que debemos saber es que el término huerto casero es muy amplio, por lo que, en función de nuestras necesidades y recursos, todos podemos tener uno. No solo las casas de campo pueden albergar un huerto, también podemos diseñar uno para un patio, una terraza o incluso el balcón de un pequeño apartamento. Solo necesitamos adaptarlo al espacio disponible.

Consejos para tener un huerto en casa