
Lucen un color morado inquietante, y en un primer vistazo pueden confundirse con unas berenjenas o tambien con unas ciruelas negras, pero en realidad son simples tomates diseñados a golpe de transgenia.
Pero su color no es lo único sorprendente o, al menos, no lo más interesante de sus propiedades únicas, pues la modificación genética ha demostrado tener beneficios para la salud, además de mejorar su conservación de forma significativa.















